Por Renzo Castagnino Abásolo, miembro del DE LA PUENTE Abogados. Ex miembro de la Asociación Civil THEMIS.

Todos hemos visto en las calles a personas escarbando en la basura, y más de uno nos hemos preguntando ¿por qué las autoridades permiten que esas personas estén allí? Efectivamente, muchos no ven a estas personas con buenos ojos porque, entre otras cosas, al romper las bolsas de basura ensucian las calles. Sin embargo, lo que no se sabe es que esas personas son “pequeñas hormigas trabajadoras” de la ciudad que brindan un beneficio ambiental (sin saberlo) de mucha importancia. Sin ellos nuestros rellenos sanitarios (o en nuestro caso mejor llamarlos botaderos) estarían mas copados de residuos de lo que están ahora; sin ellos las municipalidades gastarían más por los mayores volúmenes de residuos que tendrían que transportar y disponer. Sin embargo, a la vez que son una solución, su actividad desordenada y sin control se constituye en parte de un problema: la gran mayoría, por no decir todos, son informales y no tienen una adecuada capacitación, lo cual puede repercutir en serios problemas para su salud.

Preocupados por la situación de estos trabajadores, en octubre del año pasado el Ministerio de Salud emitió la “Norma Técnica de Salud que guía el manejo selectivo de los residuos sólidos por Segregadores”[1] , teniendo como objetivo primordial la prevención de riesgos sanitarios para proteger y promover la calidad ambiental, la salud y el bienestar de los recicladores.

Por otro lado, algunas municipalidades tomando como base lo señalado por el Reglamento de la Ley General de Residuos Sólidos[2] : “Las municipalidades provinciales a nivel nacional implementarán, en su jurisdicción, un Programa de Formalización de Segregadores de Residuos Sólidos con miras a su constitución en micro y pequeñas empresas”, comenzaron a realizar un proceso de formalización y adecuación de los recicladores informales a sus programas de gestión local de residuos sólidos, resultando de mucha ayuda para estos.

Estando las cosas así, el 7 de octubre del presente año, se publicó la Ley 29419, Ley que regula la actividad de los Recicladores[3] , la cual se constituye en un hito importante en la formalización de dicha actividad que, como hemos señalado, se venía realizando en su mayoría de manera informal. El objetivo principal de la norma es crear los mecanismos necesarios para que las municipalidades puedan incluir a los recicladores como pieza fundamental en sus sistemas de gestión local de residuos sólidos, no dejarlos en la informalidad sino llamarlos a participar y organizarlos para que apoyen en la gestión municipal.

Es importante especificar que esta Ley no es aplicable a toda actividad de reciclaje, sino solo a aquellas “personas que, de forma dependiente o independiente, se dedican a las actividades de recolección selectiva para el reciclaje, segregación y comercialización en pequeña escala de residuos sólidos no peligrosos”, es decir, a aquellos recicladores informales que encontramos en las calles y botaderos del país escarbando entre la basura.

La Ley intenta solucionar dos problemas: En primer lugar la informalidad de esta actividad, contribuyendo a que existan empresas capacitadas de recicladores, quienes sabrán cómo manipular los residuos y con eso disminuir sus problemas a la salud. En segundo lugar el ahorro de costos en el manejo, recojo y transporte de residuos, por lo que la acción organizada de estos trabajadores, hará que disminuya la cantidad de residuos, pudiendo observarse un ahorro significativo para las comunas.

El reciclador deberá convertirse en un socio más de las municipalidades para realizar una buena gestión de los residuos sólidos. Eso dependerá del manejo de las municipalidades y de las ordenanzas que emitan para aplicar la Ley comentada. Por mucho que la Ley y Reglamento tengan las mejores disposiciones, siempre serán las municipalidades las encargadas de aplicar lo allí señalado, debiendo tener mucha imaginación e ingenio para juntar un problema social con una necesidad municipal.

Sabemos que existen otras formas de combatir el mal manejo de residuos sólidos en las ciudades, por ejemplo lo hecho por la Municipalidad de San Borja con su proyecto de contenedores subterráneos, sin embargo eso dependerá de las políticas tomadas por las municipalidades. Lo peor que puede suceder es que no se desarrolle ninguna solución para mejorar el manejo de residuos sólidos en una ciudad.

Esperemos pues que las municipalidades reaccionen favorablemente y sepan como utilizar las herramientas legales otorgadas, para que de ese modo podamos seguir el camino de Brasil donde la actividad de reciclaje y manejo de residuos se encuentra bastante desarrollada. La pista y el auto se encuentran listos, solo faltan buenos conductores para el manejo de los residuos sólidos en el país.


[1] Resolución Ministerial 702-2008/MINSA, Norma Técnica de Salud que guía el manejo selectivo de los residuos sólidos por segregadores. Publicada el 12 de octubre de 2008.

[2] Sexta Disposición Complementaria, Transitoria y Final del Reglamento de la Ley General de Residuos Sólidos aprobado por Decreto Supremo 057-2004-PCM.

[3] Ley 29419, Ley que regula la actividad de los recicladores. Publicada el 07 de octubre de 2009.

7 COMENTARIOS

  1. Excelente artículo, Renzo. En Villa El Salvador existe una iniciativa municipal (en piloto) muy bacán donde el municipio busca alianzas con los vecinos (quienes reciben descuentos en sus arbitrios) y con los recicladores informales, que abundan en dicho distrito.

    • Gracias Alberto. Efectivamente, existen algunas municipalidades como la del Callao (Ordenanza 060-2007) que ya se habían adelantado a la Ley 29419. Ojalá exista un efecto multiplicador y las demás municipalidades puedan seguir esos ejemplos.

  2. Con lo que leo creo que se presenta una excelente oportunidad de acabar con las mafias de la basura que muchas veces están conformadas por funcionarios de las propias municipalidades. Ojalá que esta norma tenga éxito. Le agradezco,
    Jorge

  3. Estimado Amigo:
    Me gustraia Invitarlo a una Ponencia, pues estamos en un proyecto conjunto entre Universidad+Municipio+MINSA
    atte
    Dr Fabricio Gamarra C

  4. Estimado amigo:
    Existe la experiencia del distrito de Surco que ha desarrollado un proyecto donde la segregacion se realiza por parte de la Municipalidad y no por un grupo de recicladores. Como es posible que la municipalidad tenga competencia o como han logrado tenerla?
    Tengo entendido que la municipalidad no tiene competencia para desarrollar empresas ni algun otro medio para obtener ingresos. Como es posible que el municipio de Surco haya logrado realizarlo? debe haber algun aspecto legal, ordenanza, entre otros que le haya permitido hacerlo?
    Atte.
    Ing. Econ. Edwin Yanac

  5. si el amigo edwin yanac no esta bien informado la municipalidad de surco fracaso en este proyecto y haora lo hace una empresa particular por que no dar oportunidad a los recicladores que ya tienen una ley y estan organisados en algunos distritos del pais y asi darnos esta portunidad a surguir me da pena su comentario en ves de alentar a los recicladores

  6. A todos los que desconocen: en surco, el manejo de los residuos siempre fue responsabilidad de la misma municipalidad. La comercialización se realiza a través de una EMPRESA MUNICIPAL, la cual depende y responde completamente al alcalde y concejo de regidores.

    Se les dio muchas oportunidades a los recicladores informales, lamentablemente ellos generan desorden, molestias e incluso agresiones hacia los propios vecinos del distrito. Son los vecinos surcanos quienes segregan sus residuos, y los recicladores informales usurpan ese material, ya segregado, para su propio beneficio, quitándole rentabilidad a un sistema que da trabajo a más de 90 personas.

    Quien habla de “fracaso” de ese programa, claramente es ignorante. Surco cuenta con 25 mil familias participantes. A ver si los recicladores informales pueden llegar a esa cantidad, usurpando el trabajo ajeno.

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