Por: Barbara Petzold Horna
Antropóloga Cultural y Politóloga
barbarailse@gmail.com

¿De cuándo acá se hacen este tipo de obras en sociedades democráticas? ¿De cuándo acá el presidente tiene el derecho a dejar una sorpresa de 38 m de carácter religioso, copiado y huachafo, que nos acompañará el resto de nuestras vidas? Alan García, si querías hacer un regalito, hubieras reforestado todo lo que has dejado deforestar en los últimos años. ¿Y de dónde sacaste tantos ahorros? ¿De cuándo acá el representante del estado puede manejar el espacio público con sus ahorros “privados”? Delirante, y en otros países, anticonstitucional. La discusión por el Cristo del Corcovado Peruano va más allá de ser política, es una discusión estética, social, cultural, religiosa, …

La construcción de esta obra no sólo es muestra de autoritarismo por lo arbitrario de la decisión, sino que es expresión del mecanismo de la manipulación populista a través de lo exorbitante religioso, que obviamente se da en pos de cegar otros hechos que pretendía pasar sigilosamente nuestro Sr. Presidente. Todo un entramado de comunicación simbólica autoritaria.

¿Por qué protestar en contra de monumentos? Porque los monumentos tienen más que un carácter estético. Representan poder y valores, representan historia e ideologías. La escultura o intervención monumental es una práctica de gobiernos autoritarios y su manipulación populista a través de imágenes religiosas. Quien conoce la arquitectura y escultura monumental de Hitler sabe a lo que me refiero:

Franco, Stalin, Mussolini y, por cierto, Hitler, además de Mao y la Europa del Este de Ceaucescu o muchos regímenes militares han entendido el espacio público como uno subordinado para dar mensajes. Y no para vivir la ciudad como una experiencia creativa viva y plural. Por eso hace medio siglo o más, que en las ciudades y mentalidades modernas estos gestos y presencias fetichistas no se hacen más” (Augusto Ortiz de Zevallos 2011).

¡Hay que hacer que ponga a su Cristo echado para que entienda que en democracia las relaciones tienen que ser horizontales!

Vergonzoso es ver a nuestro ministro de cultura argumentando que el Cristo Corcovado es una maravilla mundial, por qué no copiarla. O sea, ahora vamos a ser el museo de réplicas para el mercado mundial del turismo. Los monumentos no se construyen con fin turístico, Sr. García y compañía, se convierten en lugares turísticos de acuerdo a su valor histórico y simbólico.

La contribución de la empresa Odbrecht se fundamenta como obra para el ¿desarrollo sostenible? Cristo = desarrollo sostenible = ¿? … Si el Sr. Ossio, ministro de cultura, ha estado involucrado en este proceso, su deber era hacer un concurso de escultura urbana, p.e. convocar a artistas jóvenes para que den sus propuestas sobre la estética del morro solar, que más que un lugar religioso, debería indicar simbólicamente el lugar del pensamiento universal en nuestro país. Y no responder al capricho privado de un faraón y luego dar respuestas fofas a los medios de comunicación. ¿Este señor tiene idea de lo que son políticas culturales? ¿De lo qué es y significa espacio público?

El ojo crítico es requisito y condición de la democracia. Esta protesta es legítima, porque justo este acto-monumento es expresión material de la sociedad autoritaria en la que vivimos y de las formas de manipulación populista muy frecuentes de este gobierno. Justo este asunto, hace que estemos alertas frente a temas como el indulto a Fujimori, las nuevas leyes que dan impunidad, el asimétrico y escaso “diálogo” del gobierno central con la población civil (eje. Puno) y todos los demás actos NADA democráticos de este gobierno. Esto es muestra de toda una red de corrupción y populismo sucio. Sólo la comprensión del entramado de poder y política hace posible la lucha organizada.

Alan pensó quizás que muchos aplaudirían su obra y que se generaría confrontación, y en esto, ganaría el sentimiento más deplorable de cada religión: el fundamentalismo. Se haría una transferencia de convicciones religiosas a posiciones políticas. Así el podría sacar la ley 29703 para dar impunidad y liberar a Alberto Fujimori y reaccionar con violencia frente a los conflictos actuales, en un clima de polarización dónde uno de los polos tire para su lado, aunque anteriormente este polo no haya estado alineado a su política en general. Lo de la polarización quizás se ha dado, pues mucha gente en vez de defender el derecho a la protesta, juzga. Sin embargo, las cosas van cambiando y hoy hay mayor conciencia de lo que es ciudadanía. Creo que en tiempos de Internet a Alan las estrategias calculadoras le quedaron cortas. Porque ahora se viene una protesta y no sólo por su Cristo Corcovado, alias GordoVago, sino por todo lo que significa este sistema-estratégicode- salida-de-gobierno que está intentando establecer.

A los detractores de la crítica:

  • ¿No se debe hacer tanta protesta? Los países más democráticos son los que tienen más actos de protesta activos y el Perú está lejos de estar cerca de eso. Es difícil entender que no tod@s piensan igual a uno. El activismo como forma de vida está recién empezando en el Perú, pero es importante saber reconocer que es argumento de sociedades autoritarias deslegitimizar la protesta. La protesta es la manifestación más sensata en democracia. El activismo es diverso y tiene que serlo. Una causa NO anula la otra. Es más, muchas veces se complementan, como en este caso. Tenemos que apoyarnos para hacer el espacio público un espacio de participación cívica. Y si no compartimos una causa, entonces respetémosla. Protestar no tiene nada de pesimismo, tiene más bien el espíritu de la esperanza.
  • ¿El argumento de embellecer la ciudad? ¡Claro, como seguir llenando de cemento la ciudad es bello! Si quieren que aparezcamos en los libros turísticos como una ciudad en la que en 2011 un presidente de una sociedad “democrática” hizo tremenda cosa religiosa (junto a una serie de dictadores mundiales que hicieron también este tipo de cosas), entonces apoyen al Cristo Copiado.
  • ¿Más ingresos? Si tengo que hablar en términos mercantilistas, quizás se debería considerar que hoy una selva primaria, viva, da más ingresos que un monumento. Que los teatros, los espectáculos, los museos, la gastronomía y el patrimonio inmaterial generan más ingresos que un monumento. Que el paisaje no-manipulado genera mayor impresión de belleza que el impuesto y bautizado por la mano del hombre y la religión (sólo quizás en Dubai y Abu Dhabi piensan lo contrario y ya sabemos qué tipo de regímenes tienen).

Y concluyo: Porque ahora se viene una protesta, y no sólo por el Cristo pseudo Corcovado, sino por todo lo que significa este sistema-estratégico-de-salida-de-gobierno que está intentando establecer Alan García. Y así, terminará la historia de cómo a los peruanos no nos pudieron hacer jugar canicas. Y de cómo recordaremos los faenones, las pérdidas humanas y ambientales, los discursos discriminadores y los egos colosales para que no se repitan.

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