Por: María Fernanda Corrochano
Estudiante de Derecho de la PUCP y miembro de la Asociación Civil THEMIS

El pasado mes de agosto, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció los preparativos de una operación militar en Siria a causa de un ataque químico emitido en la ciudad de Damasco que fue causante del fallecimiento de más de mil personas. El gobierno estadounidense ha declarado que el ataque fue realizado por el gobierno Sirio y ha decidido tomar medidas al respecto.  Sin embargo, el gobierno Sirio niega ser responsable de estos acontecimientos y ha pedido la intervención de la ONU para realizar las debidas investigaciones del caso.

Actualmente, Siria se ve envuelta en un conflicto civil interno constituido por una lucha contra el terrorismo que desde el año 2011 ha dejado más de cien mil muertos y que ha elevado desmesuradamente la cifra de desplazamientos y refugios en la población.  Esta lucha representa un conflicto entre las Fuerzas Armadas de Siria y grupos de oposición al régimen socialista que se encuentra bajo el mando de Bashar Al-asaad. Estos grupos son incentivados por países vecinos que también intentan derrocar al régimen actual. Los grupos protestantes han formado una guerrilla conocida también como “Los rebeldes” y han realizado una serie de atentados que han sido combatidos por el gobierno de manera violenta, llevando a la ciudad al caos.  Así, en el 2013, el gobierno Sirio se ha enfrentado con mayor fuerza a estos grupos -que eran cada vez más grandes- y recientemente se ha observado una disminución de los mismos.

El presidente de Siria, Bashar Al-asaad, ha respondido a la amenaza de intervención militar de Estados Unidos señalando que su lucha antiterrorista interna no se detendrá a causa de esta y que responderá a cualquier agresión externa al igual que responde a las constantes agresiones que se dan internamente en su país.

A pesar de encontrarse a la defensiva frente a las amenazas del presidente Barack Obama, Siria ha solicitado a la ONU que realice las investigaciones pertinentes para así llegar a una solución política del conflicto y evitar que se sigan realizando acusaciones  a su gobierno. Asimismo, el régimen sirio sostiene que los responsables del atentado fueron los opositores a su gobierno. Por consiguiente, la ONU actualmente esta investigando el suceso en las zonas afectadas y en unas semanas realizará un informe completo del mismo.

Hasta el momento, entre los países que apoyan a Estados Unidos en dar una fuerte respuesta internacional a la supuesta violación de normas realizada por Siria se encuentran los siguientes: Australia, Canadá, Francia, Italia, Japón, la República de Corea, Arabia Saudí, Turquía, Reino Unido y España.  Por otro lado, entre los países que se oponen a la intervención se encuentran Rusia, China, Indonesia, India, Argentina, Brasil, y Sudáfrica.  Asimismo, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, tras reunirse con Barack Obama, ha declarado que en caso se de la intervención, este brindará apoyo a Siria y también ha solicitado que se ofrezca ayuda humanitaria a Siria por las terribles condiciones en las que se encuentra.

Estados Unidos es conocido por tener el control de gran parte del mundo debido al alto nivel de poder que maneja y por realizar constantes amenazas de ataques militares a otros países. Así, el ejército estadounidense, a pesar de no ser el más grande, es el que cuenta con un mayor presupuesto. Del mismo modo, Estados Unidos es el país con mayor cantidad de armas nucleares en el mundo, por lo cual, cualquier intervención militar que pueda realizar es vista con gran cuidado en todo el mundo. Además, este se ve beneficiado en la mayoría de sus conflictos con la obtención de recursos como el petróleo, de los cuales su ejército saca provecho indiscriminadamente consumiendo más de sesenta millones de litros diarios.  Por lo tanto, se podría decir que Estados Unidos se ve beneficiado por la intervención en países que cuentan con recursos naturales.

Sin embargo, siendo Estados Unidos una potencia tan grande, ¿es aceptable que realice una amenaza de intervención militar a un país que está pasando por una devastadora guerra civil sin antes tener las pruebas para asegurar que son responsables del ataque?  Además, si se da el conflicto entre Siria y Estados Unidos, numerosos países se verían involucrados y esto tendría grandes consecuencias a nivel mundial.

Por lo tanto, se puede considerar que el ataque químico que se dio en Siria ha sido  utilizado por Estados Unidos como una excusa para justificar su intervención militar en el país.  Así, la intervención militar de Estados Unidos en Siria tendría consecuencias desastrosas en la región y no haría más que empeorar la situación de conflicto e inseguridad de las cuales miles de civiles inocentes son víctimas diariamente. El ejemplo más claro del abuso a los civiles son los que se han dado por las intervenciones de Estados Unidos a  Irak y Afganistán.

Por consiguiente, Estados Unidos no está ejerciendo un buen uso del poder que tiene, porque en lugar de intentar buscar vías políticas y pacíficas para resolver los problemas con Siria, este toma como mejor opción amenazar a su gobierno con una intervención militar limitada, sin siquiera estar seguros de su culpabilidad en el atentado.  Por esto, si se realiza la intervención, y Siria, que está pasando por una crisis interna, decide responder a esta, los perjudicados van a ser los civiles que no están involucrados en el conflicto así como el resto del mundo, que también corre un gran riesgo al tratarse de la potencia con mayor número armas nucleares del mundo.

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