En un agitado fin de año, el suspendido Fiscal de la Nación, Carlos Ramos Heredia, dio a conocer que el prófugo de la justicia peruana, Martín Belaunde Lossio, se encontraba en Bolivia y había solicitado refugio en este país. La declaración generó suspicacias, e incluso el Ministro del Interior, Daniel Urresti, acusó a Ramos Heredia de poner en peligro la captura de Belaunde Lossio. Ante esta coyuntura, el presente editorial analizará la solicitud de refugio presentada y su procedencia.

Para comenzar, cabe recordar los motivos por los cuales Belaunde Lossio es buscado por la justicia peruana. Recientemente, se descubrió que el ahora prófugo de la justicia habría utilizado ciertos contactos en las altas esferas gubernamentales para beneficiar a empresas vinculadas a él, tales como Antalsis Perú. Sin embargo, mucho antes, venía siendo acusado de encubrir con su empresa “Ilios Producciones” el desvío de fondos públicos hacia “La Centralita”, desde la cual se desprestigiaba a los enemigos políticos de César Álvarez, ex Presidente Regional de Áncash. Esto último llevó a que el Poder Judicial dictara prisión preventiva en contra suyo y que ante su fuga, Interpol emitiera orden de captura de alerta roja en 190 países.

Belaunde Lossio 1

Ahora bien, que el empresario peruano escapara hacia Bolivia parece no ser pura coincidencia, ya que en este país, la orden emitida por Interpol no tiene validez alguna al menos que sea ratificada por un juez nacional. Por otro lado, se sabe que Belaunde Lossio solicitó refugio en este país el 15 de diciembre. Las autoridades bolivianas tienen 120 días para resolver este pedido y según la legislación boliviana, no se puede expulsar o detener al solicitante hasta que concluya este trámite.

Entonces, cabe preguntarse si la solicitud presentada por el prófugo peruano procedería. En primer lugar, cabe señalar que de acuerdo a los tratados internacionales solo es refugiado quien sea perseguido por razones de raza, religión, política e ideología. En este caso, Belaunde Lossio sería perseguido más bien por cometer un delito contra la Administración Pública. Y justamente ello hace que, según la ley boliviana, este sea excluido de tal condición por haber cometido delito común y no podría ser admitido como refugiado. A todo esto, se suma el pronunciamiento de las autoridades bolivianas que han señalado que no protegerán a nadie que haya cometido un delito común y que incluso, una vez acabado el trámite para el refugio, el gobierno boliviano podría expulsar a Belaunde Lossio de su país por haber ingresado irregularmente.

cesar siles conare

Mañana, 05 de enero, el Consejo Nacional de Refugiados (Conare) discutirá la solicitud de Belaunde Lossio. Si bien el Gobierno peruano ya ha enviado la documentación necesaria para que se desestime esta solicitud, quedan muchas preguntas sobre su actuación en el caso: ¿qué tanto sabía el Ejecutivo?, ¿por qué las declaraciones de los distintos funcionarios se contradicen entre sí?, ¿por qué no actuó más céleremente? Aún no existe un claro deslinde del Gobierno con Martín Belaunde Lossio y cuesta creer que su huida a Bolivia haya pasado desapercibida por las autoridades estatales. En todo caso, lo que sí está claro es que el Estado peruano debe organizarse rápidamente para que Belaunde Lossio no permanezca más tiempo fuera del país sin ser juzgado. Esperamos que las autoridades de Perú y Bolivia hagan lo necesario para que esto sea así.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here