Hoy, 8 de marzo, conmemoramos el Día Internacional de la Mujer. Es el momento preciso para reflexionar sobre los cambios que aún se necesitan en nuestro país y en nuestras leyes; más aún con el reciente nombramiento de una nueva Ministra de la Mujer, experta en temas de género y derechos humanos, que debe asumir el reto de impulsar dichos cambios. Por ello, en el presente editorial, mostraremos la importancia del análisis de género en el Derecho y aprovecharemos la oportunidad para abordar las tareas que tienen pendiente las autoridades peruanas en materia de derechos de la mujer.

Perspectiva-de-género

Sin embargo, antes de señalar qué debe cambiar, es necesario recalcar por qué se debe hablar de derechos de las mujeres cuando ya existen los derechos humanos. Si bien en un inicio el Derecho prioritariamente regulaba de forma general la protección de las personas, con el tiempo, se hizo necesario individualizar ciertas situaciones a fin de proteger las demandas específicas de nuestra sociedad. En ese sentido, el análisis de género es una herramienta que utiliza el Derecho para proteger de manera más efectiva los derechos humanos, pues visibiliza las situaciones de discriminación con respecto a las mujeres, en la medida que nos permite apreciar cómo las diferencias biológicas (como el sexo) elaboran y determinan funciones, valores y relaciones para hombres y mujeres en contextos políticos, sociales y culturales.

Pues bien, un primer pendiente en nuestro país es la aprobación de la despenalización del aborto por violación. El Proyecto de Ley 3839/2014- IC presentado por organizaciones feministas con el respaldo de 80,000 ciudadanos fue dejado en el olvido luego de ser debatido en noviembre en la Comisión de Constitución del Congreso. Mientras tanto, el Perú se ha posicionado como el país con tasas más altas de violación en América del Sur, en el cual las víctimas se ven obligadas a vincularse a un entorno clandestino y delincuencial si es que optan por un aborto. En cambio, países como Argentina o Colombia han encontrado inconstitucional la penalización de este tipo de aborto al ser una intromisión desproporcional en el desarrollo de la personalidad de la mujer. Además, se debe tener en cuenta que obligar a una mujer a tener un hijo de quién abusó de ella puede acarrear daños en su salud psicológica y mental, lo cual puede repercutir en un futuro al menor de edad.

igualdad_salarial

Asimismo, en lo que respecta al ámbito laboral, también es necesario que se impulsen algunos cambios desde el gobierno. Debemos tener en cuenta que, a pesar de que el despido por embarazo es nulo, las denuncias de este tipo son bastante frecuentes y todo tipo de empleador está involucrado en ellas[1]. Sin duda, la Sunafil debe tener un mayor control sobre estas situaciones y el Estado debe asegurar la reposición de estas trabajadoras; pero este no es el único pendiente. De acuerdo al INEI, en el 2011, el promedio salarial de las mujeres era menor al de los hombres en Lima Metropolitana (S/. 992 frene a S/. 1,494). Además, Servir determinó que si bien las diferencias salariales entre hombres y mujeres se habían reducido, la remuneración promedio de los varones sigue siendo mayor. Por eso, el Estado debe incentivar a que exista igualdad en las remuneraciones, introduciendo, por ejemplo, una legislación que aliente al empleador a evaluar y erradicar las brechas de remuneración por motivo de sexo.

Finalmente, no olvidemos que las mujeres también se desenvuelven en un entorno familiar en el que muchas veces terminan siendo víctimas de violencia familiar. La Defensoría del Pueblo señala que el 56% de víctimas vive con su agresor. Lo más preocupante es la poca protección que reciben a la hora de denunciar estos hechos: en el 86% de los casos, la Policía no aplica medidas de protección inmediata, y cuando la Fiscalía ordena estas medidas, menos del 40% de ellas son cumplidas por la Policía. Con estas alarmantes cifras deberían existir otros medios de protección, pero en el Perú no se da el caso, pues únicamente existen 46 casas de refugio para víctimas de violencia en el hogar y solo 11 son del Estado. De esta manera, queda evidenciada la necesidad de que tanto las autoridades judiciales como las policiales estén capacitadas con perspectiva de género para que puedan abordar adecuadamente este tipo de escenarios.

M375/0009

Querida Ministra, hoy, 8 de marzo, pensemos en las mujeres que tuvieron que optar por un aborto sin las condiciones necesarias al haber sido abusadas; en las que fueron despedidas arbitrariamente por estar embarazadas; en aquellas que teniendo las mismas capacidades que un hombre, tienen una menor remuneración; en aquellas que son víctimas de violencia familiar, y en todas las mujeres que en algún momento sufrieron alguna injusticia. Es momento de impulsar una ley que les permita el libre desarrollo de su personalidad, es momento de fiscalizar a los empleadores para impedir este tipo de despidos, de detener la inequidad salarial y de brindar una mejor protección a las víctimas de violencia familiar. Las mujeres necesitan derechos, no flores.


[1] Algunas de las denuncias por despido arbitrario por embarazo durante el 2014 involucran a un canal de televisión, una institución del Estado, un Congresista y un candidato a la Presidencia Regional.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here