La frase que titula este artículo la he escuchado más de una vez entre los grupos sociales que frecuento. No obstante, sea cual sea el contexto en el que se dé, escuchar tal proposición nunca deja de sorprenderme – y jamás dejará de indignarme. Para mí, y para muchas otras mujeres en el Perú y el mundo, la existencia del 8 de marzo no solo conmemora la lucha femenina para reconocer nuestros derechos fundamentales (como participación política, inserción en el mundo laboral, entre otros), sino que esta fecha es también una alarma que recuerda que aún existen desigualdades que deben ser resueltas antes de afirmar que ha acabado la época en donde se discrimina, violenta, y subestima a la mujer.

Es por este motivo que en el presente artículo intentaré explicar –consciente de que no será la última vez- por qué los argumentos de los críticos del Día de la Mujer son, a mi muy humilde parecer, irrelevantes e inválidos. En esta ocasión, he escogido cinco argumentos que suelen utilizarse para denigrar la existencia de este día y tildarla de una fecha creada para fomentar la demanda de flores y justificar los descuentos en las peluquerías.

1. “Las mujeres ya tienen derecho a voto (¡Hasta hay mujeres presidentes!)”

Esta frase puede tener sentido cuando pensamos en líderes políticas femeninas como Ángela Merkel, Michelle Bachelet, Hillary Clinton y Dilma Roussef. Definitivamente, con el paso de los años se han desarrollado espacios que han permitido que más mujeres encuentren un lugar en la política como funcionarias del sector público, parlamentarias, e incluso presidentas.

Lamentablemente, esta situación suele ser la excepción a la regla, y no el común denominador entre los estados. La verdad del asunto es que todavía existen barreras de entrada para las mujeres en el ámbito político, como el difícil acceso a la educación, a la información y el tener más responsabilidades dentro del hogar y la familia[1]. Esto tiene como consecuencia, por ejemplo, que hasta enero de 2015 solo 10 mujeres en todo el mundo tenían el cargo de Jefe de Estado, mientras que 14 tenían el de Jefe de Gobierno. En el caso de los parlamentos del mundo, existen 38 estados en donde las mujeres conforman menos del 10% del total de congresistas. Y si queremos hablar de los gabinetes ministeriales, hasta enero de 2014 solo 17% de los ministerios del mundo tenían a la cabeza a una mujer.[2]

2. “Las mujeres tienen acceso a la educación, al igual que los hombres”

La educación de calidad, sobretodo en un país como el Perú, parece ser un lujo para todos los niños y niñas que buscan acceder a ella. Pero para las niñas, especialmente para las que se encuentran en ámbitos rurales, esto es casi un imposible. Esto ocurre normalmente ya que las familias suelen optar por no enviar a sus hijas a la escuela, debido a que se las asocia con el rol de madre y ama de casa, y no con esferas económicas o políticas. La situación se dificulta aún más si es que existe un varón en la casa que, de estudiar su hermana, perdería la oportunidad de acceder a una formación escolar.[3]  Es por esto que de cada 100 mujeres mayores a 15 años, solo 30 tendrán algún tipo de educación superior (y solo de 16 de estas habrán ido a la universidad).[4]

Pero esta situación no se limita al Perú. En general, la educación de las niñas y mujeres es un problema global de mucha preocupación. Según UNICEF, las principales barreras que impiden que una niña acceda a una educación primaria incluyen la ausencia de letrinas privadas y separadas por sexo, la violencia dirigida hacia las mujeres, y el hecho de que en las escuelas solo existan profesores varones. Y esto es solo en el ámbito escolar; el ámbito familiar también presenta limitaciones, pues muchas adolescentes suelen dejar de estudiar para realizar labores en el hogar, obtener un trabajo, o casarse a una muy temprana edad. Esta situación se ve reflejada en la tercera parte de las niñas que viven en países en vías de desarrollo, quienes contrajeron matrimonio antes de los 18, y tuvieron hijos antes de los 20.[5]

3. “Hay mujeres empresarias y que ya manejan sus propios negocios”

Personalidades como Melinda Gates o Marissa Meyer (CEO de Yahoo!) nos pueden hacer pensar que hoy en día es mucho más fácil para las mujeres acceder a cargos de poder en empresas importantes, además de formar y dirigir las suyas propias. Y esto no es incorrecto: definitivamente, las mujeres nunca antes han estado tan cerca del poder empresarial como hoy en día. Pero también sería incorrecto afirmar que tenemos los mismos beneficios que los hombres en el ámbito laboral. Solo en el Perú se mantiene una brecha salarial de 20% tanto en el sector público como en el privado. Con esto nos referimos a lo siguiente: los hombres y las mujeres pueden estar haciendo el mismo trabajo y tener las mismas credenciales, pero aun así una mujer ganará menos dinero por ello que su contraparte masculina[6].

Ahora bien, si hablamos de obstáculos para las mujeres en el ámbito laboral, Beatrice Avolio lo ha explicado bastante claro: las mujeres dedican la misma cantidad de horas al trabajo remunerado y al no remunerado. Es decir, si una mujer trabaja 40 horas en la oficina en la que labora, también dedica 40 horas en realizar labores domésticas o en cuidar a sus hijos. Los hombres, por su parte, dedican aproximadamente 60 horas al trabajo remunerado, y solo 15 horas al no remunerado. Esto explica, en cierto sentido, por qué algunas empresas justificarían el hecho de que sus empleados masculinos tengan una mayor remuneración: trabajan más horas, por tanto es lógico que ganen más dinero. No obstante, lo que los empleadores no están teniendo en consideración es el hecho de que lo que imposibilita que una mujer trabaje más no es su incapacidad profesional o algún tipo de debilidad fisiológica; es el hecho de esta tiene más labores – impuestas social y culturalmente- que le impiden dedicar más tiempo a su carrera profesional. Esta situación no se daría, por ejemplo, si es que tanto hombres y mujeres dividieran equitativamente las tareas domésticas y familiares – y si las empresas tuvieran una perspectiva de género que facilite esto mismo.[7]

4. “Las mujeres viven en una sociedad que las protege”

Este es uno de mis argumentos favoritos porque es muy fácil de refutar. Lástima que para hacerlo se tenga que mencionar datos como el siguiente: al año, 15,000 mujeres peruanas son agredidas sexualmente a nivel nacional, y no se hace justicia a partir de ello. No por nada el Perú es el país latinoamericano en donde se registran más denuncias por violación sexual, y el “tercero en el mundo con mayor prevalencia de mujeres entre 15 y 49 años que sufren de violencia sexual por parte de su pareja”[8]. Los países que nos ganan son Etiopía y Bangladesh, y únicamente porque existe la tendencia de casar a las mujeres antes de los 15 años, y a la fuerza.

Y al parecer, las mujeres no estamos seguras ni en nuestra propia casa. Según Demus, el “42% de las mujeres fueron violadas en sus domicilios o en otros espacios… como las escuelas y las casas de familiares. Además, en la mayoría de casos el agresor fue un familiar de la víctima y el 75% de las mujeres violadas eran menores de edad.”[9] Es decir, ser mujer en el Perú implica no solo cuidarte cuando sales a la calle o caminas sola de noche, sino cuando estás en tu propia casa, entre las paredes de tu cuarto.

Lo peor de todo esto es que esos 15,000 casos de violaciones podrían representar solo el 5% de las que se llevan a cabo, ya que únicamente ese porcentaje de las víctimas adultas de violencia sexual denuncian a los perpetradores de la violencia. Esto suele ocurrir no solo por medio o vergüenza de la situación, sino porque las autoridades no están lo suficientemente capacitadas como para tratar con dignidad y respeto a una víctima de violación. No faltan los casos en donde la Policía no solo pide pruebas del hecho para así tomar en cuenta su caso, sino que suele desestimarlo si este se dio en un contexto en el la víctima se encontraba en estado de ebriedad, o vestida de cierta manera.[10]

5. “Los hombres no tienen un Día del Hombre y no se quejan”

Sí lo tienen. Es el 19 de noviembre, el día de mi cumpleaños, y se celebra desde 1999 (soy 6 años mayor que esta fecha, aparentemente). Ahora que ya lo saben, pueden dejar de quejarse de que no exista un Día del Hombre, y apropiarse de esta fecha para conmemorar los aportes positivos de los varones a la sociedad.

Como indiqué al inicio de este artículo, el 8 de marzo debería ser una alarma que recuerde que las mujeres tenemos un largo camino por recorrer para alcanzar la igualdad de género. Es un camino por el cual deberíamos caminar mujeres, hombres, niños y niñas, pues el hecho de que seamos considerados como iguales, a la hora de la hora, nos beneficia a todos en conjunto.

Así que, el próximo 8 de marzo, no digas que el Día de la Mujer no debería de existir. No regales flores, chocolates, o vales de descuento en Saga o Ripley. No digas frases como “¿y dónde está el Día del Hombre?”. El mejor regalo que puedes hacer –seas hombre o mujer- es unirte a la lucha que implica la igualdad de género. Es exigir que tengamos los mismos beneficios laborales, sintamos la misma seguridad al salir a la calle, y tengamos la misma oportunidad de acceder a una educación de calidad.

Feliz Día Internacional de la Mujer, y que cada año los hombres y mujeres estén un paso más cerca de ser verdaderamente iguales.


[1] http://www.un.org/womenwatch/osagi/wps/publication/Chapter3.htm

[2] http://www.unwomen.org/en/what-we-do/leadership-and-political-participation/facts-and-figures

[3] http://www.unicef.org/peru/spanish/education_5018.htm

[4] http://gestion.pe/economia/inei-solo-16-mujeres-mayores-15-anos-acceden-educacion-universitaria-peru-2125429

[5] http://www.unicef.org/education/bege_70640.html

[6] http://gestion.pe/empleo-management/brecha-salarial-entre-mujeres-y-hombres-20-peru-2095545

[7] http://gestion.pe/empleo-management/mujer-y-horario-infinito-su-principal-obstaculo-mercado-laboral-2091120?href=nota_rel

[8] http://peru21.pe/actualidad/peru-ocupa-tercer-lugar-casos-violacion-sexual-mundo-2200933

[9] http://peru21.pe/actualidad/peru-ocupa-tercer-lugar-casos-violacion-sexual-mundo-2200933

[10] http://peru21.pe/actualidad/peru-ocupa-tercer-lugar-casos-violacion-sexual-mundo-2200933

1 COMENTARIO

  1. Elody al principio del articulo hay una frase demoledora “la existencia del 8 de marzo no solo conmemora la lucha femenina para reconocer nuestros derechos fundamentales”, y este argumento, a mi parecer, debería ser el fundamento único de una posición saludable sobre la existencia del día de la mujer y la necesaria inexistencia del día del hombre; lamentablemente lo que expones a continuación te desarma en lugar de enriquecer tu posición, en especial porque los argumentos q atacas, salvo el cuarto, son infantiles y poco relevantes, como también mencionaste, y aun en tu exposición contra este te apoyas en las violaciones y la violencia como principal arma (debo mencionar que para mí hay pocas cosas tan despreciables como estas) cuando hay más injusticias sociales, algunas evidentes otras sutiles, que denotan que la sociedad no protege a las mujeres. En cuanto a la brecha salarial hace poco se publicó un estudio, q no puedo citar porque le perdí el rastro, q indicaba q esta brecha va más allá de decisiones empresariales, y se encuentra en su mayoría basada en decisiones personales como la que citas de horas distribuidas entre trabajo remunerado y trabajo no remunerado, además de elección de carrera, y otras, lamento no poder compartir el articulo donde se incluía un informe del estudio.
    Empecé el comentario diciendo q aquella frase tuya fue demoledora, y lo fue para mí xq mi posición al respecto de la existencia del día de la mujer era negativa, pero con tus palabras cambie de parecer, sin embargo mi posición anterior no fue combatida por tu artículo, y me gustaría exponértela brevemente para que continúes con tu defensa. La existencia del día de la mujer ahonda en la distinción de genero lo que ocasiona que en el debate se siga discutiendo acerca de derechos distintos y separados, hablar de derechos de la mujer inevitablemente genera un segundo frente, derechos del hombre; esta dicotomía tonta y gratuita hace más difícil a las mujeres poder ser valoradas por los parámetros correctos en las diversas situaciones en las que podrían encontrarse, por ejemplo las cuotas electorales en los partidos políticos exigen q las mujeres participen no por su valía sino por su género, por lo que su presencia puede ser vista con suspicacia por sus pares. No ahondare más por la plataforma. Suerte

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