Por Nicolás Zevallos Trigoso. Docente de la Escuela de Gobierno de la Pontificia Universidad Católica. Investigador principal del Laboratorio de Criminología Social y Estudios sobre la Violencia de la PUCP. [email protected]

Para discutir las implicancias de la curul vacía, medida recientemente aprobada por el Congreso peruano, es necesario comprender cómo funciona el crimen organizado, fenómeno al cual alude y que ha cobrado especial protagonismo. Lejos de las ideas imprecisas del cartel o la mafia, organizaciones verticales cuyos integrantes acatan decisiones centralizadas en un líder o unos cuantos cabecillas, la evidencia da cuenta más bien de redes acéfalas, de circuitos productivos con estructuras fragmentarias, cuyos puntos de contacto permiten transacciones para el comercio ilícito de estupefacientes, madera, oro, armas o personas[i]. En particular en el Perú, el fenómeno lo configuran principalmente pequeños y medianos emprendimientos, en gran medida de corte familiar, dedicados de manera específica a unas pocas actividades de estas economías ilícitas: el desvío de insumos químicos, la extracción del mineral o la madera, el refinamiento de pasta base o clorhidrato de cocaína, el acopio y transporte de las mismas, etc[ii].

Eso no quiere decir que las mismas no tengan relaciones con organizaciones de mayor envergadura. Sin embargo, incluso con ello, esta forma de organización resulta bastante racional económicamente hablando y mucho menos psicopática y/o desviada de lo que se suele argumentar. Lo que buscan, finalmente, es dinero. Por ello, al igual que en otras actividades económicas de gran alcance, estas formas de organización criminal tercerizan y descentralizan sus componentes para i) reducir sus costos de transacción y ii) adaptarse a la competencia, teniendo como valor agregado la posibilidad de iii) superar los controles estatales, dada la naturaleza ilícita de sus acciones[iii]. Es precisamente esta adaptabilidad y flexibilidad la que permite que la venta en campo de la producción potencial de cocaína pueda superar los US$ 400 mil millones,[iv] o que treinta y cinco toneladas de oro se movilicen en aeropuertos nacionales sin conocer claramente su origen y destino[v].

Pero, ¿por qué es importante esta descripción del fenómeno para abordar una medida como la curul vacía? Debido a que nos permite entender que la infiltración de partidos políticos y el potencial involucramiento de Congresistas de la República es solo una pequeña arista de un problema sumamente amplio y complejo. Aun cuando no es poco importante, se trata de un breve punto de contacto de las redes que sostienen estas economías ilícitas, con miras a relajar los controles por medio de la influencia que estos actores puedan ejercer. En esa línea, por más simbólica que resulte su aprobación y que su implementación sea eficiente, la curul vacía aparece por ahora como una medida aislada, si la misma se piensa desde la lucha contra el crimen organizado. No queda claro, por ejemplo, cómo se vincula con la Estrategia Nacional de Lucha contra las Drogas vigente, o con la Política Nacional frente a la Trata de Personas recientemente aprobada. Asimismo, tampoco da evidencias del efecto que el corte de las posibles influencias ejercidas por los parlamentarios involucrados pueda tener en la rentabilidad de estas economías ilícitas.

Asociado a esto último, tampoco queda claro cómo esta medida incentivará a que un partido se preocupe por los fondos que recibe o por las actividades de sus integrantes. Amerita recoger las aproximaciones sobre, por ejemplo, la eficacia de esta medida en un contexto donde la inmunidad parlamentaria limita la capacidad de investigación por estos y otros actos ilícitos[vi]. En Colombia, de donde se ha importado la idea, los parlamentarios no cuentan con dicha inmunidad. En el Perú, ¿cuántos de los Congresistas que han sido vinculados con la minería ilegal, el tráfico ilícito de drogas o la trata de personas han pasado de una suspensión o de una investigación archivada en la Comisión de Ética? ¿A cuántos se les ha abierto siquiera un proceso judicial? Nótese que la curul vacía no está pensada para acelerar estos procesos, sino para dar una sanción extra a quienes ya pasaron por los mismos. De manera complementaria y saliendo de la perspectiva criminológica para tratar la situación de nuestro sistema político en el Congreso, ¿a cuántos partidos les puede preocupar la posibilidad -a todas luces lejana- de perder una curul, más aun en un contexto de alta rotación en la conformación de grupos parlamentarios?

El problema con medidas como la curul vacía, aun cuando puedan mostrarse interesantes, es que siguen sin responder preguntas de fondo. ¿Cómo se logra que el crimen organizado pierda rentabilidad? ¿Cómo se consigue que dicha rentabilidad sea poco atractiva para un Congresista o alguna otra autoridad (pensando en los más de mil ochocientos alcaldes, por ejemplo)? Volviendo a la dinámica y la finalidad de estas economías ilícitas, la respuesta parece ir por un abordaje complejo que incida negativamente en los costos de transacción de estas actividades y que reduzca la rentabilidad para los involucrados. ¿La curul vacía, considerando sus objetivos y limitaciones operativas, tiene posibilidades de sumarse a esta finalidad? Según parece, hay pocas evidencias de que pueda lograr tales objetivos. En esa línea es importante repensar la medida, en especial si se consideran los efectos que pueda tener sobre la representación de los ciudadanos en el Parlamento[vii].


Notas

[i] Al respecto, se recomienda ver Vizcarra & López, ‘La Cadena de Valor de La Cocaína: Un Análisis Georeferenciado Del VRAE’, Revista POLITAI, 2012.

[ii] Al respecto, ver “Principales Clanes de La Droga En El VRAE”, IDL Reporteros <https://idl-reporteros.pe/principales-clanes-de-la-droga-en-el-vrae/> [accedido el 2 de abril 2015].

[iii] Michael Kenney, From Pablo to Osama: Trafficking and Terrorist Networks, Government Bureaucracies, and Competitive Adaptation (Penn State Press, 2007).

[iv] Monto referencial hecha en el Laboratorio de Criminología Social en base a la estimación de la producción potencial de cocaína al 2013 y el precio promedio del kg. de cocaína en zonas de producción durante el referido año (aprox. US$ 1mil/kg.)

[v] Al respecto, ver: ‘Los Vuelos Secretos Del Oro Ilegal’, Ojo Público | Las Historias Que Otros No Te Quieren Contar <http://ojo-publico.com/12/los-vuelos-secretos-del-oro-ilegal> [accedido el 2 de abril del 2015].

[vi] Sobre el tema, revisar Tuesta, Fernando “Curul vacío, como la representación”, Política <http://blog.pucp.edu.pe/fernandotuesta/curul-vacio-como-la-representacion> [accedido el 2 de abril del 2015]

[vii] Idem.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here