Problemas de una familia moderna, la actriz de la exitosa comedia norteamericana Modern Family, Sofía Vergara, está envuelta en una disputa legal con su ex novio Nick Loeb, de quien se separó a inicios del 2014 luego de cuatro años de noviazgo. Según trascendió, en octubre del año pasado, Loeb presentó una demanda contra la actriz para evitar la destrucción de dos óvulos fecundados crioconservados. Estos óvulos habrían sido fecundados pocos meses antes de la separación definitiva de la pareja, quienes también firmaron un acuerdo para su destrucción en caso de muerte, pero al no ponerse de acuerdo sobre el destino en caso de separación (él se opuso a la destrucción en ese supuesto), no quedó consensuado nada al respecto. La actriz, que es madre de un joven de 21 años, recibió radiación, debido a un tratamiento contra el cáncer de tiroides que superó en el año 2000. Antes de eso, congeló óvulos y aparentemente varios de ellos fueron fecundados con material genético de su ex pareja, intentando dos tratamientos fallidos mediante una subrogación de vientre. La hermosa Sofía está comprometida con el también hermoso Joe Manganiello desde diciembre del 2014 y expresó su deseo de formar una familia con su futuro marido, no con su ex novio.

El problema, si bien complejo, está lejos de ser original. El leading case Davis vs Davis fue decidido en 1989 por la Corte Suprema estadual de Tenesse (EEUU). Luego de perder cinco embarazos, los esposos Davis se sometieron a un proceso de fecundación in vitro, se produjeron nueve embriones, se implantaron dos sin éxito y el resto fueron crioconservado. La pareja se divorció y tras ello, la señora Davis quiso intentar nuevamente quedar embarazada mientras que su ex esposo solicita la destrucción de los embriones. La Sra. Davis sostendrá el carácter de persona de los embriones, el Sr. Davis lo negará y la Corte estadual apoyará su posición, habilitando la destrucción de los embriones y estableciendo que si bien no eran sujetos de derecho, tampoco eran objetos, situados en una categoría intermedia de personeidad; y ante la falta de acuerdo de los progenitores, los jueces debían decidir mediante un balance de intereses contrapuestos[1]. Argentina tuvo en 2011  el caso “P. A. c/S.A. Ch. s/Medidas Precautorias[2]. Se trató de una pareja casada que tiene un hijo mediante FIV. Al poco tiempo se separan e inician el divorcio. En el interín, la mujer desea implantarse los embriones crioconservados restantes y el ex marido se niega. El acuerdo firmado establecía que en caso de desacuerdo se decidiría en los tribunales. La señora P. interpone una medida cautelar para que se le transfieran los embriones congelados de  los que se dice “madre” y se presenta al proceso en carácter propio y en su condición de “madre” de los embriones extrauterinos. El objeto de la demanda es suplir judicialmente la voluntad del progenitor. En primera y segunda instancia el reclamo es exitoso, los embriones son implantados y no se logra el embarazo (Pregunta inevitable: ¿en qué queda entonces la legitimación procesal si nunca devino madre?).

Las cuestiones a debatir son varias y exceden este post (estatuto ontológico del embrión; determinación por la voluntad parental, autodeterminación reproductiva,  contratos de fecundación in vitro y consentimiento informado; análisis de la legitimación procesal, etcétera). La elemental: ¿de qué grado de protección son tributarios los embriones extrauterinos? La Corte Interamericana de Derechos Humanos se pronunció sobre ello en Artavia Murillo vs Costa Rica[3], concluyendo que no procede otorgarles el estatus de “persona” (sujeto de derecho). Si seguimos la línea de la Corte IDH,  la decisión de devenir padre/madre es una decisión protegida por el derecho a la intimidad. Cualquier imposición sería una injerencia arbitraria y ante la colisión de intereses de un ente protegido, pero no sujeto de derecho (los embriones extrauterinos), y un sujeto de derecho (como Sofía), esta última tiene prioridad.

¡Enhorabuena Sofía!


 [1] Para un análisis de la jurisprudencia norteamericana  se puede leer  ZAMBRANO Maria del Pilar y SACRISTAN, Estela. “El valor de la vida del embrión humano en la jurisprudencia estadounidense y argentina”. Boletín Mexicano de Derecho Comparado, nueva serie, año XLV, número 134, mayo-agosto de 2012, pp. 715-759. Disponible en http/biblio.juridicas.unam.mx/revista/pdf/DerechoComparado/134/art/art9.pdf (consultado el 1 de mayo de 2015)

[2]Expte. n° 94282/2008 – “P. A. c/S.A. Ch.s/Medidas Precautorias” , sentencia del 11 de septiembre de 2011,  Sala J de la Cámara de Apelaciones en lo Civil Nacional, originalmente radicado en el Juzgado Nacional en lo Civil n° 92.

[3] Corte Interamericana de Derechos Humanos. Artavia Murillo y otros vs. Costa Rica  (excepciones preliminares, fondo, reparaciones y costas) sentencia del 28 de noviembre de 2012

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