Este año, THEMIS cumple 50 años desde su primera publicación. Con motivo de esta celebración, Enfoque Derecho presenta “Nuestras Firmas”, ciclo de entrevistas en el que algunos de los más destacados ex miembros de THEMIS comentarán su experiencia en la Asociación y su trayectoria profesional. En esta primera entrega, Enfoque Derecho entrevistó a Alfredo Bullard, ex miembro del Consejo Directivo de THEMIS y Socio Fundador del Estudio Bullard Falla Ezcurra +.

ED: ¿Cuáles eran sus expectativas en Themis?

AB: Cuando entré a la Asociación, era un estudiante de los primeros ciclos de Derecho. Beatriz Boza me buscó y me comentó de Themis. La verdad, era difícil hacerse expectativas sobre esta Asociación, porque nadie sabía qué era Themis en ese entonces. Hubo una primera época años atrás, y luego apareció de nuevo la revista. Yo participé en la número 4, estuve en el Comité de Redacción y luego, en el Consejo Directivo. Si me preguntan por expectativas, no habían muchas. En cambio, es distinto ahora, que uno sabe todos los proyectos y cómo funciona. Themis era un proyecto nuevo y les soy sincero, nunca pensé que iba a llegar a donde ha llegado hoy en día.

ED: ¿Cuál fue el proyecto más importante del que participó en la Asociación?

AB: Aunque no crean, es algo que hoy parece poco importante, pero es darle continuidad. Hay muchas revistas que mueren en los primeros números. Lo importante para nosotros era que Themis tenga la continuidad que hoy día tiene y que para nadie es sorpresa. La gran sorpresa sería más bien que Themis deje de existir.

El mayor proyecto en el que participé es darle esa continuidad. Lo segundo fue, y esto muy pocos lo saben, que organizamos un evento sobre los tres años de vigencia del Código Civil. Con este evento, surgieron los primeros fondos, que Themis donó a la Universidad, con lo cual se comenzó a construir el Auditorio de Derecho.

ED: ¿Qué reflexión haría de la Asociación por los 50 años de su primera publicación?

AB: Sin duda, es importante pensar en este medio siglo y pensar en la importancia de la continuidad. Esta es algo que se ha ganado y hoy en día más que hablar de continuidad, que es indiscutible, debemos hablar sobre calidad y crecimiento.

Cuando estuve en Themis, el primer número de la Revista en el que participé no tenía lomo, y solo tenía unas cuantas páginas, los artículos no tenían la calidad que uno ahora encuentra, y la diversidad no era la misma.  Hoy día vemos una revista totalmente distinta con mayor número de páginas. Además, tenemos a Enfoque Derecho y a una gran cantidad de eventos organizados por Themis.

Yo diría que la reflexión es: “¿Qué son los siguientes cincuenta años? ¿Qué va a pasar cuando lleguemos al siglo?”. Aunque suene curioso, ya es posible, pues teniendo 50 años, ya pensar en 50 más no parece tan poco probable. En ese sentido, creo que el mensaje es siempre seguir creciendo.

ED: ¿Cuáles son los principales retos que implica ser Socio Fundador de un Estudio?

AB: Yo no destacaría mucho la idea de socio fundador, sino la idea de ser integrante de un Estudio. Evidentemente, cuando uno funda un Estudio tiene la ilusión de darle continuidad y de encontrar y formar un equipo. No obstante, creo que la responsabilidad principal es brindar servicios de calidad y dejar una huella de lo que se hace.

En el caso del Estudio del cual yo formo parte, lo más importante para nosotros es explotar nuestra actividad académica. La mayoría de personas que trabajan aquí tienen interés por esta, y en un país donde es difícil vivir de lo académico, es importante crear una atmósfera donde lo académico sea puesto en valor.

Básicamente, ese es el compromiso que hemos asumido. Por un lado, brindar un buen servicio, y por otro, brindar un aporte académico a la sociedad. Esto ayuda a que el Estudio tenga presencia en el ámbito profesional, pero también en el campo de la enseñanza, de la escritura y de la organización de eventos.

ED: Usted ha sido entrenador de distintos equipos que han participado en el Moot de Arbitraje. ¿Cómo calificaría esta experiencia?

AB: Claramente, es la mejor experiencia académica de mi vida. Descubrí los Moots hace relativamente poco tiempo, siendo designado casi accidentalmente como entrenador. La verdad, lo que más me impresiona de esta actividad es ver cuánto crecen los chicos. Es casi como llevar una Maestría, porque se organiza a partir de un curso de la Universidad, y luego se seleccionan los equipos y se les entrena.

Nuestra participación en los Moots ha sido muy buena. Hemos llegado a las últimas cinco finales, campeonamos en dos y hemos sido subcampeones en las otras tres.

Pero más allá de los resultados, lo importante es el aprendizaje. Los concursantes aprenden cómo ganar, cómo perder y cómo prepararse. Es una formación integral, que requiere preparación académica y emocional, estrategia, capacidad oral y de expresión. Creo que ninguna experiencia en la universidad es tan enriquecedora y da tanta satisfacción a un profesor como involucrarse en actividades de este tipo.

ED: Por otro lado, usted ha participado en actividades como la puesta en escena de la obra teatral “Los Juicios de Núremberg”. ¿Considera que actividades de este tipo son importantes para el desarrollo de los estudiantes?

AB: Actividades como esa han sido un importante aporte de la PUCP. Se comenzó con la creación de cursos como Cine y Derecho, o Literatura y Derecho. Ahora, el Teatro se ha vuelto una actividad importante. En primer lugar, porque enriquece a la profesión. En segundo lugar, porque tanto el Teatro como el Cine son tipos de Arte que están muy relacionados a la profesión del abogado. Los abogados contamos historias y persuadimos con esas historias. El Teatro y el Cine hacen lo mismo. Además, creo que actividades como el Juicio de Núremberg permiten a los profesores involucrar a los alumnos en este proceso.

Yo he participado en la puesta en escena de los Juicios de Núremberg y anteriormente, en la obra “Doce Hombres en Pugna”. Estas obras, además de financiar a los equipos del Moot, son, como dice Alfredo Villavicencio, una muestra de amor de los alumnos y profesores por su Universidad. Yo añadiría que unen actividades que aparentemente no tienen nada en común.

Es muy enriquecedor utilizar herramientas como el Arte para complementar la formación jurídica. Igualmente, es enriquecedor utilizar lo jurídico para complementar el Arte. Nuestros Directores de Teatro han aprendido mucho de Derecho y les sirve para entender las obras que tienen contenido jurídico, y esto ha tenido un resultado tremendamente exitoso.

Ahora, tenemos un profesor de Teatro a tiempo completo que es Malcon Malca, así como el involucramiento de Roberto Ángeles durante muchos años en la enseñanza dentro la Facultad. Esto muestra lo importante que es integrar estas actividades y aprovecharlas para el crecimiento de la Facultad, de los profesores y los alumnos.

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