Perú, tercer país más vulnerable al cambio climático después de Bangladesh y Honduras[1].

5 de Junio: para muchos, otra fecha más para rememorar al medio ambiente. Pero, ¿en qué momento empezó esta aparente preocupación por la naturaleza? Pues bien, un día como hoy del año 1972 se inauguró en Estocolmo, Suecia, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano. Su principal objetivo fue sensibilizar a la humanidad sobre la necesidad de un desarrollo sostenible para preservar el medio ambiente y promover la acción de los gobiernos al respecto. Esta asamblea, mediante su Resolución (XXVII) del 15 de diciembre de 1972, decidió señalar esta fecha como el Día Mundial del Medio Ambiente.

De este modo, se trazaron muchos caminos para lograr la finalidad antes señalada, siendo el Derecho uno de ellos. Si bien la “Convención para la Protección de la Flora […] de los Países de América” de 1940 se destaca como el primer antecedente moderno, el verdadero detonante se remonta a 1956, año en el que fallecieron alrededor de 900 personas a causa de envenenamiento por mercurio en Minamata, Japón. La preocupación de la población mundial por la contaminación ambiental se consolidó poco a poco en seguidos diálogos entre Estados que más tarde serían los más importantes convenios sobre medio ambiente.

Entonces, se dice que el Derecho Ambiental surgió por la necesidad de conservar y evitar su destrucción. En esta línea, se le define como el conjunto de “normas jurídicas y principios que regulan y protegen las conductas humanas que inciden sobre los elementos que constituyen el medio ambiente en procura de un equilibrio armonioso”[2]. Con el pasar de los años y la consiguiente ratificación de convenios internacionales sobre la materia por la mayoría de países del globo, se iba configurando el Derecho Ambiental en diferentes ordenamientos.

En el caso peruano, nuestro país ha firmado y ratificado varios tratados internacionales comprometiéndose a conservar el medio ambiente. Sin embargo, esta gran cantidad de acuerdos que se han firmado generan una carga administrativa importante dentro de la gestión pública y exige un alto nivel de investigación que ayude a implementarlos de la mejor manera, lo cual no ha sucedido. A pesar de ello, se ha consolidado una notable legislación sobre la materia.

Influenciada por la CNUMAD[3], nuestra Carta Magna reconoce como derecho humano fundamental para toda persona el goce de un ambiente equilibrado y adecuado al desarrollo de su vida[4]. Asimismo, contiene un Capítulo “Del Medio Ambiente y los Recursos Naturales” en la parte de Régimen Económico. En cuanto a las principales normas, tenemos a la Ley N° 28611 o Ley General del Ambiente (publicada en 2005), la cual diferencia entre autoridades sectoriales en materia de recursos naturales y ambientales, recogiendo los principios ambientales que rigen a nivel nacional. Así también, tenemos el Decreto Legislativo N° 1013, el cual creó el Ministerio del Ambiente (MINAM) en 2008, organismo del poder ejecutivo y rector del sector ambiental que formula, planifica, dirige y ejecuta la política nacional del ambiente[5]. Finalmente, tenemos la creación de importantísimos entes gestores y fiscalizadores como el Servicio Nacional de Certificaciones Ambientales (SENACE) y el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA).

Ahora bien, el 2014 trajo múltiples efectos positivos y negativos para el ambiente[6]. Entre estos se encuentran las acciones legales que interpusieron 29 empresas mineras ante Indecopi y el Poder Judicial para eliminar el APR que percibe el OEFA; no obstante, la Ley N° 30282 ratificó la posición de este último. A ello se sumaron los conocidos “paquetazos ambientales”, normas que debilitaron las competencias y facultades del MINAM y el OEFA en aras de reactivar la economía, recordándonos la clásica dicotomía entre las palabras y los hechos de nuestro gobierno. En diciembre se realizó la Conferencia de Partes (COP 20) con Perú como anfitrión, donde se firmó un acuerdo de mínimos que servirá como “borrador” para el acuerdo de este año en la COP 21 en París, que remplazará al Protocolo de Kyoto, reafirmando los compromisos de cada país en la reducción de gases de efecto invernadero.

A pesar del relevante papel internacional que ha tenido Perú, este no ha aprovechado la oportunidad de resolver destacados pendientes de la agenda ambiental, como el proceso de formalización minera, el combate contra la minería ilegal, la relación entre el Estado con los pueblos indígenas, entre otros. La suscripción de tantos convenios no ha derivado en una correcta implementación de las obligaciones concernidas en los mismos. La conciencia ambiental y el desarrollo sostenible se enfocan justamente en conocer y establecer un equilibrio entre las actividades humanas y su impacto en la naturaleza, siendo el Derecho vital instrumento para ello.

No olvidemos que nuestro país posee una gran diversidad de ecosistemas (27 de los 32 climas del mundo) y que, irónicamente por la coyuntura, fue la legislación minera en donde se empezó a considerar al medio ambiente en el Derecho peruano. Desde la educación y pequeñas iniciativas sociales hasta la implementación de políticas y normas ambientales, hay muchos caminos para concientizar a la persona. El Derecho como instrumento creado por los hombres para regular nuestro accionar debe adaptarse a la realidad y, asimismo, buscar un modelo de sociedad. Celebremos el Día del Medio Ambiente recordando que este no está ausente el resto del año, existe antes y después de nosotros. Asumamos que es trascendental adoptar un estilo de vida sostenible. Nuestros instrumentos deben conectarnos con la naturaleza, ¿cuándo entenderemos que necesitamos de ella? Celebremos con conciencia.


[1] Según el Tyndall Center de Inglaterra.

[2] FRANCISKOVIC INGUNZA, Millitza. Derecho ambiental. Lima: Universidad de San Marín de Porres, Fondo Editorial, 2011, p. 39.

[3] La Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, efectuada en Río de Janeiro el 14 de junio de 1992, también conocida como la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y Desarrollo.

[4] Inciso 22 del artículo 2° de la Constitución Política del Perú.

[5] FOY VALENCIA, Pierre. Aspectos ambientales relevantes en los países de la Comunidad Andina. Lima: Comunidad Andina, Consejo Consultativo Laboral Andino, 2009, p. 56.

[6] GRANDEZ, Percy. “Sector Ambiente: Algunos sucesos que marcaron el 2014”. Enfoque Derecho. Lima, 31 de diciembre, 2014. Consulta: 3 de junio de 2015. http://enfoquederecho.com/sector-ambiente-algunos-sucesos-que-marcaron-el-2014/

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