Renato Constantino y Rita Zafra

¿Puede ser “el niño que vivió” un criminal de guerra? A lo largo de los libros, es posible apreciar una madurez y un cierto enfriamiento emocional de Harry Potter. A la muerte de Sirius Black, desea torturar a Bellatrix aunque no lo logra hacer correctamente. Luego, Potter volverá a usar la maldición cruciatus (esta vez de manera exitosa) y la maldición imperium (ambos casos en Las reliquias de la Muerte). Ambas maldiciones son conocidas como “imperdonables” y son sancionadas con una sentencia de cadena perpetua en Azkaban. No obstante, Potter utiliza dichos hechizos y parece no haber sido sancionado de ninguna forma. En el presente artículo, buscaremos dilucidar si debió haber sido sancionado o no.

La maldición cruciatus como tortura

De acuerdo con la propia descripción del libro, la maldición cruciatus genera un dolor indescriptible. En El Cáliz de fuego se señala que la sensación del cruciatus era la de “un dolor muy superior a cualquier otro que Harry hubiera sufrido nunca: los huesos le ardieron, la cabeza parecía que se le iba a partir por la cicatriz, los ojos le daban vueltas como locos. Deseó que terminara… perder el conocimiento… morir…”

Pareciera ser, por tanto, que el cruciatus es una forma de tortura. La Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes de la ONU, adoptada en 1984, define a la tortura como “todo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia. No se considerarán torturas los dolores o sufrimientos que sean consecuencia únicamente de sanciones legítimas, o que sean inherentes o incidentales a éstas.” Por otro lado, la Convención Interamericana para prevenir y sancionar la tortura de 1985, en su artículo 1, no exige que dichos sufrimientos sean graves y dispone que entre los fines de la tortura puede caber “cualquier otro fin”.

En ese sentido, el cruciatus puede ser calificado como un acto de tortura debido a que:

  • Es intencional.
  • Causa severos sufrimientos físicos o mentales
  • Se realiza con cualquier finalidad

Potter intenta, a los 16 años en 1996, realizar el hechizo cruciatus contra Bellatrix Lestrange sin éxito. Posteriormente, a los 17 años realizará el mismo hechizo contra Amycus Carrow, en 1998. de manera exitosa al ver como el mortífago le escupía a Minerva McGonagall. En tal sentido, podemos apreciar cómo Potter realiza un acto de tortura. Adicionalmente, hay que recordar que estamos en el marco de un conflicto armado entre mortífagos y el Ministerio de Magia. Por lo tanto, se vuelve necesario aplicar también la normativa del Derecho Internacional Humanitario (DIH) sobre tortura.

En el marco del DIH, la tortura se encuentra prohibida por el artículo 3 común a los Convenios de Ginebra de 1949. Dicho artículo es vínculante para ambas partes del conflicto, es decir, tanto para el Mundo Mágico como para Voldemort y los mortífagos.

A la vez, la comisión de un acto de tortura constituye un crimen de guerra tanto en el contexto de un conflicto armado internacional como en el contexto de un conflicto armado no internacional. Además, el Tribunal Penal Internacional para la Ex-Yugoslavia consideró, en el caso Furundzija, que la prohibición de la tortura constituye una norma de ius cogens, por lo tanto, constituye una prohibición absoluta. En tal sentido, al haber cometido Harry Potter un acto de tortura en un conflicto armado no internacional, tendría que haber sido sancionado adecuadamente por ello.

No obstante, en el epílogo Harry Potter aparece teniendo una vida normal y placentera. Pareciera ser que no solo no recibió cadena perpetua sino que nunca pasó por Azkaban. Esto podría obedecer a tres motivos:

  • La tortura no estaba prohibida aún por del Derecho Internacional de manera categórica.
  • Potter no fue procesado por ser menor de edad.
  • El mundo mágico atravesó por un proceso de justicia transicional que le perdonó dicha maldición a Potter.

Respecto al primer punto, el caso Furundzija antes citado versa sobre hechos ocurridos en 1993. La primera vez que Harry Potter realiza la maldición es en el año 1996. Por lo tanto, en virtud de la sentencia antes citada, se puede afirmar que para dicha fecha la prohibición de la tortura ya constituía una norma de ius cogens. Asimismo, cabe resaltar que el Estatuto del TPIY de 1993, ya determinaba la criminalización de la tortura en el contexto de un conflicto armado no internacional con base en el artículo 3 común.

En lo que concierne a la edad de Harry Potter y la posibilidad de ser considerado como inimputable, es menester traer a colación el Estatuto de Roma así como la Convención sobre los Derechos del Niño.

De acuerdo con el Estatuto de Roma excluye de la competencia de la Corte Penal Internacional a los menores de 18 años (al momento de cometer la conducta). Por otro lado, la Convención sobre los Derechos del Niño sólo estipula que los Estados parte deben tomar medidas para establecer “una edad mínima antes de la cual se presumirá que los niños no tienen capacidad para infringir las leyes penales” (artículo 40). Pudo haber sido el caso, que según las normas del mundo mágico, Harry Potter era inimputable. Se podría contraargumentar señalando que ya antes Potter había sido juzgado por el Wizengamot por utilizar magia fuera del colegio. Ante dicha alegación, habría que señalar, como dijo Dumbledore, que en aquella época el Ministro de Magia, Cornelius Fudge, había modificado la normativa para hacerla mucho más draconiana. En tal sentido, es posible imaginar que, con posterioridad a la salida de Fudge, las normas de menores volvieron a la normalidad. Así, una de las razones de la no sanción de Potter sería su minoría de edad al momento de comisión de los actos.

Finalmente, respecto al tercer punto se tendría que considerar qué tipos de delitos son amnistiables en el marco de un proceso de justicia transicional. En este sentido, cabe mencionar el Comunicado conjunto # 60 sobre el Acuerdo de creación de una Jurisdicción Especial para la Paz, en el marco del proceso de paz colombiano. El punto 4 de dicho acuerdo excluye como delitos amnistiables o indultables a “graves crímenes de guerra, entre otros delitos graves como la toma de rehenes u otra privación grave de la libertad, la tortura, el desplazamiento forzado, la desaparición forzada, las ejecuciones extrajudiciales y la violencia sexual. Estos delitos serán objeto de investigación y juzgamiento por parte de la Jurisdicción Especial para la Paz.” Por lo tanto, no parece correcto afirmar que la tortura, sobre todo como crimen de guerra, es un delito pasible de ser objeto de amnistía en un proceso de justicia transicional. Esto, obviamente, desde un punto de vista legal, mas no fáctico.

No obstante, la idea de que ciertos crímenes no son amnistiables es una idea reciente en el Derecho Internacional. En otras situaciones de posconflicto sí se admitieron amnistías (como el caso de Sudáfrica). A pesar de ello, es sólo recientemente, bajo el surgimiento de la justicia transicional enfocada en los derechos de las víctimas que existen crímenes no amnistiables (aunque sí susceptibles de sanciones distintas). En tal sentido, es probable que, por la época, Potter se haya visto beneficiado por una amnistía general que permitió que todos los involucrados pudiesen seguir con sus vidas sin sufrir sanciones. Esto explicaría también por qué en el epílogo Harry Potter ve a Draco Malfoy pasear libremente por el andén 9 y ¾.

Conclusiones

No queda duda que Harry Potter cometió actos de tortura según el DI al realizar la maldición del cruciatus. Debido a que dichos ataques se cometieron en el contexto de un conflicto armado, y en relación con dicho conflicto, califican como crímenes de guerra. ¿Por qué Harry Potter no fue juzgado y condenado entonces? Varios motivos se pueden esbozar. La minoría de edad es uno de ellos. La posibilidad de amnistía tampoco se puede descartar. Sin embargo, esto no borra el hecho de que el niño que vivió cometió crímenes de guerra y, por tanto, cuando menos, debería recibir reproche moral.

1 COMENTARIO

  1. Pregunta: ¿Aún se cuenta como crimen de guerra, si Harry nunca fue funcionario público? ¿Se puede considerar la Orden del Fénix como un grupo para-militar? Eso.

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