Por Renato Constantino, abogado y stormtrooper rebelde (@constantinor).

Leer mientras se escucha el OST del Episodio VII. Aquí en Spotify.

“For over a thousand generations the Jedi Knights were the guardians of peace and justice in the Old Republic. Before the dark times. Before the Empire.”
Obi-Wan Kenobi

Star Wars es un universo fantástico que tiene un protagonista sigiloso impertinentemente presente: la Fuerza. Es complicado describir la Fuerza, más allá de las palabras de Obi Wan Kenobi al describirla: “es lo que le da a un Jedi su poder. Es un campo de energía creado por todos los seres vivos. Nos rodea y nos penetra. Mantiene junta a toda la galaxia”. [Aquí el audio original]

El sentir la Fuerza es uno de los elementos que cohesionan al grupo Jedi, orden dedicado a garantizar la paz y la justicia en la República. Como no hay luz sin oscuridad, también pueden sentir la fuerza los Sith, quienes ceden a las emociones y a la furia al momento de contactar con la Fuerza. El conflicto (tácito y explícito) entre ambos y la forma en que se desenvuelve ello es la trama principal de los Episodios I, II y III.

En el Episodio III, el Canciller Palpatine decide, como parte de su plan, comunicar a todos los Comandantes clones que debían ejecutar la Orden 66. Esta consistía en la eliminación de los Jedi por ser enemigos de la República. De acuerdo con los cálculos, se eliminó a decenas de miles de Jedi. Entre los pocos que se salvaron destacan Obi Wan Kenobi y Yoda. Cabe resaltar que las muertes no se dirigieron únicamente a los Caballeros Jedi sino que incluyeron a los younglings y padawans.

Teniendo en cuenta dicho contexto, vamos a analizar si es que la ejecución de la Orden 66 fue un acto de genocidio. Para ello, tendremos como principal referente la Convención contra el Genocidio de 1948. Ella define el acto de genocidio.

Artículo II
En la presente Convención, se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal:
a) Matanza de miembros del grupo; (…).

Por tanto, para la configuración del acto de genocidio se requiere:

  • Matanza de un grupo de personas (hecho objetivo).
  • Que el grupo de personas pertenezca a un grupo nacional, étnico, racial o religioso (factor diferenciador).
  • Que el acto busque destruir total o parcialmente al grupo. (elemento intencional).

En nuestro caso, podríamos configurar el genocidio de la siguiente manera:

  • Hecho objetivo: sí se cumple. Se mata a decenas de miles de Jedi.
  • Intencionalidad del acto: es evidente. La decisión de Palpatine apunta a destruir a todos los Jedi sin excepción.
  • Factor diferenciador: en duda. Si bien el grupo Jedi puede ser claramente definido, no queda claro si es un grupo nacional, étnico, racial o religioso.

Esto nos abre la difícil pregunta: ¿qué clase de grupo son los Jedi? Dada la configuración interplanetaria, queda claro que no podrían ser ni un grupo nacional, ni uno racial ni uno étnico. ¿Podrían ser un grupo religioso? Para definir ello, sería necesario saber qué es una religión. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha definido que se puede hablar de convicciones religiosas cuando se habla de “opiniones que alcanzan cierto nivel de fuerza, seriedad, cohesión e importancia” (TEDH. Caso Campbell y Cosans v. Reino Unido, pár. 36). En tal sentido, esto pareciera ser real para los Jedi. Estos sentirían un especial aprecio por la Fuerza a la que se podría llegar a entender como una deidad (sí, ya sé que la Fuerza no es un dios, solo digo que se puede llegar a entender así). Este culto es particular puesto que no es compartido por el resto de miembros de la comunidad galáctica, sirva como ejemplo de ello el desdén que siente Han Solo en las películas de la trilogía original por la Fuerza. Adicionalmente, los Jedi tienen ritos particulares (como los exámenes Jedi) y lugares de culto especiales (como el Templo Jedi en Coruscant). Por todo ello, sí es posible pensar en los Jedi como una religión.

Cabe señalar que la protección pensada en la Convención contra el Genocidio tuvo en mente grupos cuya ligazón a la identidad fuese muy fuerte y permanente. Es por ello que no se decidió proteger a los grupos políticos (aunque un sector de la doctrina y algunos países sí lo consideren necesario). En tal sentido, creemos que la pertenencia a los Jedi sí cumple con esa conexión con la identidad. A pesar de los años que pasan desde la Orden 66, tanto Obi Wan Kenobi como Yoda se siguen reconociendo como Jedis. Y esto solo podría tener como explicación el que los jedi son una religión. Es diferente a otras puesto que no se transmite de padres a hijos y no existe una veneración a una deidad. No obstante, sí es una religión en tanto cumple con los estándares de fuerza, seriedad, cohesión e importancia. La vida de los Jedi que conocemos lo demuestra. Es por ello que sí son un grupo religioso y, por tanto, se cometió genocidio contra ellos.

El genocidio es uno de los actos más execrables que se pueda cometer. Priva a la humanidad (y en este caso, a la galaxia entera) de compartir con un grupo de personas (humanos y no humanos). Representa al odio en su máxima expresión: hacia las personas por aspectos íntimos de su identidad. Eliminar a un grupo no puede tener perdón. Y si bien Palpatine nunca respondió por sus crímenes, esto no debe ser impedimento para no nombrar (y recordar) a la Orden 66 como lo que fue: un genocidio.

PS. Si tienen que leer una cosa sobre el Episodio VII, creo que esto es de lo mejor que hay.

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