“Solo un presidente obrero mantiene una política de defensa de salario mínimo frente a la guerra económica”, precisó Maduro[1] ante su reciente decreto de aumento del 30% del salario mínimo en Venezuela. Esto es solo una arista de la actual situación en la que se encuentra Venezuela, siendo que ocurre en el contexto de solicitud revocatoria a su gobierno. En dos días, la oposición logró recolectar seis veces más de lo que exigía el Consejo Nacional Electoral (CNE) para solicitar la revocación del Presidente Maduro. En este sentido, el presente editorial analizará el señalado proceso revocatorio ante la actual situación que lleva asolando el vecino país.

Para comenzar, es importante tener en claro las bases jurídicas de este proceso. La Constitución de Venezuela establece en su artículo 70° que la revocatoria del mandato es un medio de participación y protagonismo del pueblo en ejercicio de su soberanía[2]. Asimismo, el artículo 72° constitucional señala lo siguiente: “Transcurrida la mitad del período para el cual fue elegido el funcionario o funcionaria, un número no menor del veinte por ciento de los electores o electoras inscritos en la correspondiente circunscripción podrá solicitar la convocatoria de un referendo para revocar su mandato[3]”. Como se ha mencionado anteriormente, el número para solicitar la revocatoria rebalsó al necesario que exige esta Carta Magna[4][5].

Al mismo tiempo, la revocatoria en Venezuela se ha desarrollado en la Resolución Nº 070327-341, de fecha 27 de marzo de 2007, sobre las Normas para Regular los Referendos Revocatorio y en la Resolución N° 070906-2770, de fecha 06 de septiembre de 2007, sobre las Normas para Regular la Promoción y Solicitud de Referendos Revocatorios de Mandatos de Cargos de Elección Popular, ambas emitidas por el Consejo Nacional Electoral (CNE). De esta manera, según los procedimientos establecidos, este proceso llevaría aproximadamente 170 días, en su mayoría hábiles, para llegar a obtener los resultados. Esto sin tomar en cuenta que algún elector o el mismo Presidente podría presentar algún recurso que pueda prolongar más el proceso.

Ahora bien, ¿cuáles serían las complicaciones de que este proceso demore en llevarse a cabo? La Carta Magna venezolana, en su artículo 235°, señala que si es que llegase a producirse la revocatoria, pueden darse dos escenarios según el tiempo que lleve el Presidente en el gobierno: el primero -cuando el presidente se encuentre dentro de los primero cuatro años del periodo constitucional- implica una nueva elección, mientras que el segundo -cuando falte dos años para culminar su mandato- el Vicepresidente Ejecutivo sería el que supla dicho puesto. En el caso concreto, el mandato del gobierno de Maduro empezó en enero de 2013 (ante que reemplace al ex presidente Hugo Chávez debido a su fallecimiento) y cumplirá 4 años exactamente el 10 de enero de 2017. De este modo, si el proceso de revocatoria culmina antes de la fecha mencionada anteriormente, se tendrían que convocar a nuevas elecciones.

Como bien se ha señalado en la introducción de este texto, los relatados hechos suceden en el contexto de lo siguiente: la destitución del Ministro de Alimentación, el probable racionamiento severo de la represa Simón Bolivar -la cual genera cerca del 70% de la energía eléctrica que consume el país-, la profunda crisis que lleva la economía venezolana, las acusaciones de abuso de poder por parte de Maduro, la reducción de días de trabajo en el sector Público, entre otros.

En efecto, este contexto ha producido que se le solicite a la Organización de Estados Americanos (OEA) que observe el proceso de referéndum revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro. Por ello, Luis Almagro, secretario general de la OEA, ahora se encuentra analizando qué mecanismo se podría activar ante esta situación. Él señala ver la posibilidad de activar el artículo 20° de la Carta Democrática Interamericana, el cual establece que en caso de que en un Estado miembro se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático, cualquier Estado miembro o el secretario general podrá solicitar la convocatoria del Consejo Permanente para hacer una apreciación colectiva de la situación y adoptar las decisiones convenientes. Por otro lado, en la OEA, cada país tiene un voto; por ende, un elemento clave a la hora de decidir invocar la Carta Democrática es saber si hay apoyos suficientes entre los Estados miembros para que la OEA aborde, por vez primera, el caso de Venezuela[6].

En conclusión, es primordial que en lo más pronto se decida sobre la revocatoria en cuestión, pues en caso de ser antes del 10 de enero de 2017 no se convocaría a nuevas elecciones, sino que se elegiría al vicepresidente de Nicolás Maduro. De igual manera, en caso de ser necesario, es menester que los países de la región decidan la posición que tomará la OEA en aras de la defensa del orden democrático que debería existir en Venezuela.


[1]http://internacional.elpais.com/internacional/2016/05/01/america/1462071859_521447.html

[2] http://pdba.georgetown.edu/Parties/Venezuela/Leyes/constitucion.pdf

[3] http://pdba.georgetown.edu/Parties/Venezuela/Leyes/constitucion.pdf

[4] Firmas necesarias para solicitar revocación: 195.721; firmas necesarias para convocar revocatoria:  3,914.42; votantes necesarios para revocar el mandato de Nicolás Maduro: 7,505.339.

[5]http://www.telesurtv.net/news/Maduro-sobre-referendo-No-es-una-obligacion-es-una-opcion-20160430-0040.html

[6]http://noticias.anotao.com/link/ve/20160402446858/elperiodicodemonagas.com.ve/ww/piden-a-la-oea-observacion-internacional-para-el-revocatorio-en-venezuela/

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