“Mi hijo sufre epilepsia, convulsiona de 5 a 6 veces diarias, tenía espasmos, con el cannabis medicinal, mi hijo encontró la vida, no convulsiona, ha bajado su crisis”[1]

El pasado 8 de febrero, agentes de la DIRINCRI ingresaron a un departamento ubicado en San Miguel, en el que funcionaba un laboratorio clandestino de marihuana. Ahí se sintetizaba cannabis para fines medicinales. Todo indica que este establecimiento pertenecía al colectivo “Buscando Esperanza”; el mismo que está conformado por cerca de 80 personas que utilizan esta planta, y sus derivados, para tratar dolencias relacionadas con la epilepsia, el párkinson, el cáncer, y la esclerosis múltiple.

Desde hace varios años este colectivo ha intentado que se discuta y apruebe en el Congreso de la República la legalización de la marihuana para usos medicinales, sin éxito alguno. Sin embargo, el 5 de abril se ha presentado un proyecto de ley que daría una nueva esperanza a estas familias.

Antes de analizar lo que el proyecto de ley plantea, es necesario precisar por qué debería legalizarse el uso medicinal del cannabis. Los argumentos a favor de la legalización del uso de la marihuana para fines terapéuticos son múltiples. El más fuerte, a toda vista, consiste en los múltiples beneficios de esta planta en el tratamiento de enfermedades crónicas. Así, varias investigaciones científicas han demostrado que el consumo de esta planta es útil para aliviar el dolor, la antiemesis, y la estimulación del apetito. Asimismo, es recomendada para pacientes que sufren simultáneamente de dolor severo, náuseas, y la pérdida del apetito, tales como aquellos con SIDA o que se someten a quimioterapia. Cabe resaltar que los medicamentos derivados del cannabis ofrecen un alivio de amplio espectro que no se encuentra en cualquier otra medicación sola[2].

Ahora bien, el proyecto de ley presentado, entre otras cosas, busca crear un registro de pacientes de productos medicinales derivados del cannabis, el que estará a cargo del MINSA. Además, plantea un registro de entidades que realicen investigación científica, produzcan, exporten, comercialicen cannabis y/o sus componentes esenciales, para uso exclusivamente medicinal y terapéutico, a cargo del DIGEMID. Por otro lado, establece crear el Registro de Clubes Cannábicos de siembras, plantaciones, cultivo, cosecha, producción, conservación y almacenaje de cannabis, a cargo del MINSA.

Como se puede observar, el proyecto es bastante consistente en tanto no permite que cualquier persona pueda cultivar esta planta bajo el pretexto del uso medicinal. Por el contrario, tanto los registros planteados como la regulación de Clubes Cannábicos son mecanismos que facilitarán el control y supervisión del cultivo de esta planta, así como la producción de los productos derivados, y sus fines.

Cabe resaltar que en la experiencia internacional, son varios países que han legalizado el cannabis para usos medicinales contemplando medidas muy parecidas a las propuestas. En Europa, países como Bélgica, España, Países Bajos y Eslovenia utilizan el modelo de regulación bajo Clubes Cannábicos. En Estado Unidos, varios estados permiten el uso medicinal del cannabis, incluyendo Washington D.C., Arizona y California. En Latinoamérica, países como Colombia, Uruguay, Chile, Puerto Rico y, recientemente, Argentina también permiten la marihuana para fines terapéuticos.

Dada la experiencia internacional y la consistencia del proyecto de ley presentado, consideramos que no existe impedimento alguno para que llegue a ser debatido y, en el mejor de los casos, aprobado en el Pleno del Congreso de la República. No nos dejemos llevar por prejuicios y reconozcamos que, con el control debido, los beneficios terapéuticos de la marihuana son innumerables. No seamos indiferentes a los peruanos que necesitan estos productos para sobrellevar sus enfermedades y evitar graves dolencias que truncan sus vidas, no les demos la espalda.


[1] http://diariocorreo.pe/ciudad/marihuana-incautan-cannabis-supuestamente-para-uso-medicinal-en-departamento-de-san-miguel-video-729698/

[2] Alfredo Jácome, R. 2014. “Cannabis Medicinal”. Medicina. Vol. 36, nº 4. pp. 293-297, p 293.

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