Por Daniel Santillán Soler, abogado por la Universidad San Martín de Porres, miembro del equipo de investigación  de Derecho Civil Patrimonial de la misma casa de estudios y  fundador de la Asociación Legi Vita.

LA PÓLIZA DE SEGURO VEHICULAR Y SUS INCIDENCIAS HACÍA LA CONTRATACIÓN DEL SEGURO VEHICULAR

Ritcher y Castillo Freyre sostienen que “el contrato de seguro es aquel por el cual el asegurador se obliga a resarcir las consecuencias económicas de los daños derivados de un siniestro, dentro de los límites y condiciones estipulados, o bien, a pagar el capital, renta u otras prestaciones ante la ocurrencia de un evento previsto, si se trata de un seguro de personas; en tanto el asegurado se obliga a pagar una prima, en los términos y condiciones establecidos en la póliza y en la ley.” En el caso de asegurar un vehículo, el costo de la póliza sería el 10% del valor del vehículo. Esto ha sido extraído de las comparaciones entre pólizas de seguro de todo riesgo vehicular de las empresas aseguradoras “Rímac”, “La Positiva”, “Mapfre” y “Pacifico”.

Las precedentes son algunas aseguradoras en las cuales baso este pequeño análisis de investigación.

Mapfre, en su informe de póliza de seguro de automóviles del año 2004 establece que “la póliza es documento que contiene las Condiciones Generales de este contrato, las Particulares que identifican el riesgo, así como las modificaciones que se produzcan durante la vigencia del seguro.”  Es relevante mencionar que el seguro vehicular y la póliza de seguro, sobre el contrato de seguro vehicular de todo riesgo, tienen costos y beneficios muy interesantes, en tal sentido, se debe analizar la realidad peruana del marco normativo de la póliza.

Según el diario Gestión, “8 de 10 autos en nuestro país – sin contar SOAT – no cuentan con un seguro. Por ello, resulta importante tomar en cuenta que en un accidente vehicular en promedio compromete un gasto es de US$ 1,250, mientras que una prima promedio anual es de US$ 700″, explica Carlos Navarro, gerente de la División de Seguros Vehiculares de Pacífico Seguros.”

De la presente, se puede extraer que contratar un seguro vehicular es eficiente debido a que, al estar frente a una externalidad “costo no contratado”, en este caso externalidad negativa, se cubren los daños ocasionados de un siniestro.

EFICIENCIA EN LA CONTRATACIÓN DE SEGUROS. ASPECTO TEÓRICO Y PRAGMÁTICO EN TORNO A LA DECISIÓN DE CONTRATACIÓN.

En el derecho de seguros, es menester mencionar que, ante un siniestro, el asegurado recibe una póliza de seguros que cubre en razón a los daños, basándose en el principio de indemnización incidiendo en la figura de proporcionalidad y en la característica principal del derecho de seguros, el cual no busca que el asegurado lucre con el mismo.

Si recordamos que en los seguros, los muchos contribuyen para pagar las desgracias de los pocos, de manera que, en cualquier caso, los aseguradores tienen tanta responsabilidad frente a los otros asegurados como ante la víctima, la respuesta es que para garantizar la equidad entre un asegurado y otro, las pólizas se redactan sujetas a proporcionalidad.
En tal sentido debemos preguntarnos qué es más eficiente, si contar con un seguro vehicular o no contar con uno. De lo que se desprende nuestro análisis, podemos visualizar que el seguro vehicular tiene un beneficio de evitar desembolsar una suma alta frente a un incidente suscitado, sin embargo, esto puede ser evitado con previsiones como la contratación del seguro de forma anticipada.

La eficiencia es el valor por excelencia de un sistema económico. En todo caso, la utilización del criterio a utilizar no supone la justicia de la decisión sino simplemente su eficiencia. Este punto es especialmente importante porque la doctrina- que no la teoría- ha inferido la moralidad del mercado del principio de eficiencia.

Es relevante mencionar un dato porcentual en relación al incremento de los vehículos en los últimos años:

En solo siete años, el parque automotor del Perú sufrió un incremento indiscriminado: pasó de tener 2 millones 286 mil vehículos, en el 2009, a 5 millones 244 mil, en el 2015. Esta cifra se duplicó, sobre todo, por la entrada al país de una mayor cantidad de motocicletas, mototaxis y camionetas rurales (combis y minivans), revela el Plan Estratégico Nacional de Seguridad Vial 2017-2021, el cual fue publicado ayer en el diario oficial El Peruano.
De este punto podemos extraer que el incremento de los vehículos en el Perú ha ido en constante aumento, lo cual es un dato relevante para establecer que la contratación de un seguro causaría un beneficio y reduciría los costos derivados de un incidente.

Explicamos lo anterior mediante el siguiente ejemplo. A, no tiene seguro y tiene un accidente en su BMW, causando unos daños por 50 mil dólares, el auto cuesta 200 mil dólares. Esto sería un 25% del costo del auto, lo cual es una cantidad muy onerosa para un accidente. Sin embargo, si hubiera contratado un seguro el daño hubiera sido menor debido al haber previsto el accidente. En tal orden de ideas, consideramos que la diligencia en la contratación o no contratación de un seguro es relevante para evitar las externalidades negativas derivadas de un accidente de tránsito, el cual es cubierto por un seguro de tránsito.

ASIMETRÍA INFORMATIVA EN LA CONTRATACIÓN DE SEGUROS. CRITERIOS PARA GENERAR UN MERCADO MÁS EFICIENTE

Gracias al trabajo que se viene realizando, se podrá contar con una central de siniestralidad que permitirá corroborar en cuántos accidentes se ha visto involucrado un conductor, esto con el fin de que las aseguradoras puedan reducir los costos de los productos.
La información que podemos visualizar de la APESEG es muy importante debido a que esto reducirá los costos de contratación en materia de seguros de tránsito. Al analizar las conclusiones a las que esta ha llegado, podemos visualizar que el costo de la prima será más elevado si el asegurado es pasible de verse envuelto en accidente; sin embargo, el costo reducirá para aquellos asegurados que no tengan registro de comisión de accidentes de tránsito.

De lo expresado con anterioridad, podemos mencionar que en base a la información obtenida por las aseguradoras se evitará la asimetría informativa de parte de los proveedores hacia los usuarios “asegurados” frente al contrato de seguro; sin embargo, es relevante mencionar que la asimetría informativa es usualmente dada de los proveedores a los usuarios, por lo cual la situación cambiaria en la relación contractual.Existen dos fuentes de información que deben ser consideradas adicionalmente. La primera de ellas viene dada por el comportamiento de los minoristas en el mercado; la segunda, tiene que ver con un aspecto íntimamente vinculado a lo que abordaremos como cuestión final: las opiniones difundidas de otros consumidores.

Para comprender qué es Asimetría informativa, tomemos prestado la definición de Morales Acosta quien postula que “la Asimetría Informativa es una característica intrínseca a cualquier transacción económica (e incluso a otros aspectos sociales), en tanto que siempre en un intercambio de bienes y servicios habrá un actor mejor informado que otro”. En efecto, dicho actor suele tener mayor y mejor información sobre los productos y servicios que ofrece en el mercado, lo que genera que ciertas prácticas puedan distorsionar excepcionalmente el buen funcionamiento del mismo.

Entender qué significa la Asimetría Informativa es un factor importante para reducir los costos de transacción dentro del mercado, en este caso, el mercado de seguros. Teniendo clara la situación, si la información es equilibrada entre ambos agentes del mercado, proveedores y usuarios, el sistema contractual y de transacción será más eficiente y ágil, lo cual es relevante para el sistema económico.

ANÁLISIS DEL PRINCIPIO INDEMNIZATORIO EN CONCORDANCIA CON EL CONTRATO DE SEGURO.

Resulta pertinente anotar que esta carga responde a la lógica del principio indemnizatorio del seguro, que tiene como finalidad reponer las cosas al estado anterior a la ocurrencia del siniestro, por lo que ante la presencia del mismo, el seguro busca reparar el daño causado por éste, lo que implica que no será admisible que a través del seguro el tomador o el asegurado pretenda encontrarse en una situación mejor de la que se hallaba antes de la producción del siniestro. El principio indemnizatorio es un pilar dentro del contrato de seguro. Debemos enmarcar su aplicación dentro de uno de los beneficios derivados del contrato de seguros. Esto se produce porque la principal función del contrato de seguro es resarcir el daño causado hacía el asegurado.

En tal orden de ideas, el asegurado tiene un beneficio frente al detrimento causado frente a su interés asegurable. En consonancia con los análisis sobre el riesgo asegurable, y con los límites del derecho, para que opere este seguro no basta que haya responsabilidad del asegurado o que se superen las barreras que le imponen a la función resarcitoria las causales de exoneración de responsabilidad.

Es relevante analizar que el principio indemnizatorio puede romperse frente a ciertos supuestos que son atribuibles al asegurado, ya sea por falsear el hecho cubierto por el seguro o porque el hecho no tiene cobertura. Sin embargo, existen muchos casos donde los asegurados usan estas tácticas para poder hacer uso de la cobertura del seguro frente a un detrimento causado por el propio asegurado o un detrimento causado de forma posterior para reparar el vehículo.

En estos casos como el expuesto antes, podemos ver claramente que el seguro pierde su naturaleza debido a que el asegurado estaría lucrando con el uso del mismo y no estaría usándolo como resarcimiento frente al detrimento causado. Debemos entender que la figura de proporcionalidad es importante al activar el seguro. Independientemente de los efectos negativos que esto puede tener contra la verdadera naturaleza del seguro, y evitando las cuestiones morales que esto puede acarrear, el análisis económico del derecho busca lograr un beneficio de la acción acarreada sin tomar en cuenta aspectos subjetivos, solo centrándose en los aspectos objetivos.

En el presente caso, el asegurado, al falsear un accidente de vehículo, estaría generando un beneficio propio y la aseguradora estaría perdiendo. Estaríamos frente a un caso de óptimo de Pareto, donde no es posible que alguien mejore sin que otro empeore. Por consecuencia, consideramos que en ambos casos, hay intereses de por medio, tanto de la aseguradora, como del asegurado y es por ello que es necesario analizar cada posición, ya que cada parte tiene sus beneficios y hay costos por cada caso.

En los seguros de daños, que también podemos denominar seguros de cosas o seguros sobre las cosas, rige, a diferencia de los seguros de vida que acabamos de ver, el principio indemnizatorio. Es decir, los bienes asegurados tienen un valor objetivo y la entidad aseguradora, cuando ocurre el siniestro, compensa las pérdidas económicas efectivamente sufridas por el asegurado.

Tal como lo mencionamos precedentemente, el asegurado tiene un beneficio al contratar el seguro debido a que por el mero hecho de tenerlo, este tiene el derecho de solicitar la póliza de seguros frente a un detrimento causado al objeto cubierto con el seguro específico.

CONCLUSIONES

1. Es relevante mencionar que la contratación de un seguro ahorraría al asegurado un 50% frente al hecho de no contar con un seguro, debido a que en un seguro vehicular costaría entre 750 dólares, y un accidente estaría estimado aproximadamente en 1250 dólares.

2. La eficiencia en la contratación del seguro es relevante debido a que la contratación del seguro cumple con la función de resarcir un daño frente a un detrimento causado hacia el asegurado.

3. La figura de la asimetría de la información ha sido un problema constante en la contratación de seguros en general, sin embargo, la Apeseg (Asociación Peruana de Empresas de Seguros) y la SBS (Superintedencia de Banca, Seguros y AFP) están realizando esfuerzos para poder reducir esta asimetría mediante un sistema de identificación de infractores de las leyes de derecho de transportes.
4. El principio indemnizatorio es importante de analizar debido a que sus consecuencias deben ser visualizadas desde el punto de vista tanto del asegurado como de la aseguradora para tener una perspectiva más imparcial y como el Análisis económico del derecho tiene como principal finalidad.

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