Alfredo Bullard González y Cecilia O´Neill de la Fuente

Somos abogados de la Católica (Alfredo desde 1989 y Cecilia desde 1996). Los dos hicimos Maestrías (Alfredo en Yale y Cecilia en University of Pennsylvania). Los dos trabajamos en Estudios de Abogados (Alfredo en Bullard, Falla & Ezcurra Abogados y Cecilia en Rodrigo, Elías & Medrano Abogados). A los dos nos gusta enseñar Derecho (en la Católica y otras Universidades). A los dos nos gusta mucho el cine. Decidimos entonces juntar el Cine, el Derecho y la Enseñanza.

La idea fluyó fácilmente al confluir nuestra principal afición con nuestra actividad profesional. Pero la idea siguió avanzando. Ahora nos animamos a bloggear e interactuar con los lectores en “Ojo Derecho”.

La música, el cine, la literatura y el arte en general, enriquecen la vida de quienes se interesan en ellos. El arte hace la vida más intensa y más sensible para quien lo aprecia, porque transporta al oyente, al espectador o al lector a realidades que, aunque imaginarias, nos hacen más lúcidos, más suspicaces y nos acercan más al mundo. Éste es mejor comprendido, y ojalá que mejorado, por quienes tienen la sensibilidad para entenderlo.

El Derecho no tiene por qué ser ajeno a esas percepciones. El cine contribuye a entender los casos como de “carne y hueso” y simula mejor las situaciones en las que los abogados actuamos. En “Ojo Derecho” buscamos que el Cine nos ayude a entender al Derecho y que el Derecho nos ayude a entender el Cine. Finalmente, la vida y el arte tienen mucho en común.

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Anatomía de un asesinato

¿Cuál es la mejor película para entender a los abogados? Cuidado que no estamos refiriéndonos a la que tiene mayor calidad cinematográfica o mayor valor artístico. Nos referimos a la película que ayuda mejor a entender lo que los abogados hacemos.

Quizás sea “Anatomía de un Asesinato” (Anatomy of a Murder) dirigida por Otto Preminger y estrenada en 1959. La película se basó en una novela de John D. Voelker, quien fuera miembro de la Corte Suprema de Michigan, pero publicada bajo el seudónimo de Robert Traver. La novela se basó a su vez en un caso real en el que Voelker tuvo que litigar como abogado defensor. 

A muchos les sonará  extraño el nombre de la película y a lo mejor ni siquiera la identifican. Es curioso el relativo nivel de desconocimiento que existe sobre ella. Quizás eso se debe a que la película compitió para los premios Oscar (un indicador equívoco pero de uso común para identificar películas) en el mismo año que Ben Hur, que es, junto con Titanic, la película que más Oscares ganó en la historia. A pesar de que Anatomía de un Asesinato fue nominada para numerosos premios (incluido el de mejor película, mejor actor en rol de reparto y dos nominaciones para actor secundario), no ganó ninguno.

La película trata sobre un militar que mata al supuesto violador de su esposa y es acusado de asesinato. El personaje central es el abogado del acusado, Paul Biegler, impecablemente interpretado por James Stewart.

Otto Preminger, director de origen austro-húngaro pero nacionalizado norteamericano, fue hijo de un célebre abogado que llegó a ser Fiscal General. Estudió Derecho también, pero nunca se interesó en ejercer la carrera. Quizás el haber estado familiarizado con los conceptos jurídicos (y no sólo el hecho que el autor de la novela en que se basó la película haya sido juez) fue un factor importante para que la representación de la vida profesional del abogado haya sido –según los estándares de 1959- tan fiel a la realidad. Preminger no fue un director brillante ni innovador. Fue por el contrario “demasiado” riguroso, ajustado a parámetros técnicos definidos, y muy influenciado por el teatro. Su puesta en escena es realista y directa. 

Sin embargo, Preminger fue conocido por ser uno de los directores que desafió el Código de Producción de la Motion Picture Association of America´s (expresión cinematográfica del conservadurismo estadounidense de la época), que tenía poder para decidir que ciertos temas no debían ser tratados abiertamente en las películas por ser considerados tabú en esos tiempos, tales como la homosexualidad. De hecho, la película que comentamos violó dicho Código al tratar abiertamente y con un lenguaje muy explícito, el tema de la violación. En el cine norteamericano de los años 50 era desconcertante escuchar en los diálogos de los personajes las palabras “bragas” o “eyaculación”, como sí ocurre con “Anatomía de un Asesinato”. Más de una señora que fue a ver la película tiene que haberse ruborizado. 

El retrato de Paul Biegler es quizás uno de los más completos e integrales de un abogado. Uno puede apreciar en la película todas las facetas del rol de un defensor: la elección del caso, la entrevista con el cliente, los problemas éticos de cómo asumir la estrategia, el rol de conseguir pruebas, de preparar el interrogatorio, de cobrar honorarios. Quizás ninguna película consigue graficar tan bien lo que los norteamericanos llaman “legal skills” o destrezas legales, que son tan importantes para un correcto ejercicio de la profesión. Saber Derecho es suficiente para ser un buen jurista; para ser buen abogado hay que saber algo más. Quizás por ello “Anatomía de un Asesinato” sea la película que mejor refleja lo que puede ocurrir en un juicio. Y ello explica su uso intensivo en Universidades de Estados Unidos como herramienta de educación legal.

La historia contribuye a resaltar la importancia de las destrezas de los abogados. El acusado, cliente de Brieger, no despierta la simpatía del espectador. Tampoco lo hace su esposa violada, quien tiene una personalidad y apariencia física demasiado “alocada” como para merecer la compasión del jurado encargado de juzgar al marido vengador. Recordemos que en una época y en un estado tan conservador, se entendía que era verdadera víctima de una violación quien se comportaba como una mujer decente e intachable. 

Sólo la personalidad de Biegler y sus habilidades artesanales de abogado pueblerino pero experimentado, despiertan simpatías del espectador, al defender un caso en el que la ambigüedad moral de la defensa salta a la vista. El espectador quiere que Biegler gane el caso a pesar de que no esté seguro que deba ganar  por los méritos de los hechos. Al final de cuentas, un marido despechado mató a sangre fría al violador de su esposa, haciendo justicia con sus propias manos. Este dilema moral, más que jurídico, hace que las habilidades del abogado destaquen sobre todo lo demás. No parece ser la justicia, sino la destreza legal, lo realmente importante en la película.

De hecho, mientras que el Fiscal trata de desvincular la violación del asesinato (pues la defensa argumentó que éste se justificaba en demencia temporal o en lo que los precedentes llamaban “impulso irresistible”), Biegler replica que eso es como “intentar sacar el corazón de una manzana sin partirla”. Quienes litigan saben que es aconsejable elegir una frase, de preferencia no jurídica, que, repitiéndose una y otra vez a lo largo del proceso, refleje gráficamente lo inconsistente y absurda que puede llegar a ser la posición de la otra parte. Repitiendo que es imposible “intentar sacar el corazón de una manzana sin partirla”, el abogado Biegler lo logra. 

La medalla del Colegio de Abogados dice “Sólo defenderemos causas justas”. Todos sabemos, y la película así lo demuestra, que esa frase es la menos justa que hay: si la frase fuese cierta, la mitad de los abogados son mentirosos, porque en todo juicio ambas partes encuentran quien los defienda. Si los abogados estuviéramos obligados por la frase, la mitad incumplimos defendiendo a quien no tiene razón. Lo importante, más que defender causas justas, es tener la convicción de que lo hacemos. Efectivamente, los abogados tenemos que defender a quienes creemos que han hecho lo correcto, pero nos preguntamos cómo queda el derecho de defensa del peor criminal, que sin tener una causa justa, tiene un derecho constitucional a ser defendido (en realidad la causa justa se encuentra en defender la aplicación de la pena que es aplicable, más que eximirlo de una sanción). La película muestra de manera muy gráfica que un abogado puede ser un gran profesional y hasta héroe cinematográfico a pesar de defender a quien parece no merecerlo. De hecho, ante la duda de Biegler de patrocinar al asesino, un colega lo persuade diciéndole: “no tiene que caerte bien, sólo tienes que defenderlo”. 

Además de las escenas de la Corte, que muestran la importancia del manejo de las técnicas de interrogatorio y de argumentación, debe destacarse las escenas de la entrevista tanto del acusado como de su esposa con el abogado, antes de que éste decida seguir adelante con la causa. Biegler conduce a su cliente a formular su propia estrategia de defensa y en el camino siembra en él la convicción de que tiene la razón, porque inicialmente ni el propio cliente sentía que la tenía. 

La película muestra la importancia (y posible cuestionamiento ético) del entrenamiento de testigos y de la capacidad de los abogados de enseñarles a no decir la verdad, sin tener que mentir. La prueba de legitimidad del uso de las habilidades legales se pasea virtualmente por todas las escenas de la película. Desde la imagen de los peritos, el vestido y apariencia de los testigos, el bloqueo del campo visual al abogado para que no pueda ver al testigo mientras se le interroga, la introducción de elementos sorpresa para limitar el derecho de defensa de la otra parte, son sólo algunos ejemplos de las tácticas que los abogados usamos con tanta frecuencia.

Y quizás lo más destacable: la manipulación emocional del caso; lo importante que es para un abogado traer al caso emociones como la sed de venganza, la simpatía, el rechazo, la indignación. Biegler es consciente desde un principio (y así organiza su defensa) que para ganar tiene que convertir su caso de homicidio en uno de violación, y así despertar en el jurado la sensación de que había razones para matar al violador, por más que estaba muy claro que la ley no autoriza a cometer un crimen en “legítima venganza”. De allí que el clímax de la película ocurra cuando el abogado defensor intenta persuadir al juez que admita que se puede interrogar a los testigos sobre la violación, a lo que el Fiscal se oponía rotundamente, pues su objetivo era limitar la discusión al homicidio, sin las interferencias emocionales propias de la violación. El juez accede y permite que el interrogatorio se refiera a ambos crímenes, de manera explícita y abierta, sin ambigüedades ni dobleces en el lenguaje. Éste es precisamente el momento en que se hace evidente la decisión del director de ignorar los mandatos de la censura. 

No puede dejar de mencionarse un mérito adicional de la película: nos ubica en el lugar de los hechos, reconstruye el pasado y nos permite acceder a éste sin usar el manoseado y efectista recurso del flashback. A lo mejor las propias dudas del abogado defensor, y hasta del defendido, sobre la justicia de su causa son elementos que contribuyen a dotar de realismo al pasado reconstruido, sin tener que graficar con imágenes los hechos que dieron lugar al proceso. Éste es un mérito cinematográfico que se logra con la conjunción de varios factores que dotan de realismo a los hechos sin hacerlos visualmente tangibles.

¿Por qué ver “Anatomía de un Asesinato”? Si usted es abogado, simplemente para confirmar que los abogados tenemos que saber más que de leyes y doctrina. Y si usted no lo es, para entender por qué los abogados hacemos las cosas como las hacemos. 

Comentarios

Alfredo - Cecilia: alguna

Alfredo - Cecilia:
alguna vez unos abogados estadounidenses mayores me dijeron que anatomía de un asesinato es una película que todo abogado debe ver como entrenamiento, pues refleja mucho de cómo funciona su sistema. Otra película que me recomendaron fue "Inherit the wind" que retrata The scope Monkey Trial (el juicio donde se discutió si un Estado puede prohibir enseñar en su jurisdicción la teoría de la evolución). El abogado defensor era Clarence Darrow considerado el mejor abogado litigante de todos los tiempos en EEUU. El caso, además de interesante por los temas religiosos, pensamiento, etc., era por los interrogatorios y contrainterrogatorios, que son sumamente importantes en el sistema EEUU.
Particularmente, a mi me gusta mucho Twelve angry men. La forma cómo se analiza cada una de las pruebas, se reconstruye las conductas de los testigos (para ver si es que ellos habrían actuado como dicen) es espectacular.
Creo que si bien tener en cuenta el aspecto emocional es importante, porque este lado va a tener un fuerte impacto en cómo vamos a percibir los hechos (estamos programados así), creo que el lado que debe primar, al final, debe ser el racional, por lo menos, en la probanza y análisis de los hechos (implica mucho más esfuerzo, pero es algo que se debe exigir cuando vamos a condenar a alguien).

Gracias Cesar por tu

Gracias Cesar por tu comentario. Conocemos ambas películas. "La Herencia del Viento" que es uno de los nombres que se le dio en español, es una excelente película y figura en todos los rankings que se hacen sobre peliculas legales. Sin duda vale la pena verla. Pero creo que Anatomía de un Asesinato es mejor cinematografica y legalmente. Grafica mucho mejor el rol de un abogado y lo importante que es la parte "no jurídica" de su trabajo. "Twelve angry man" (O "Doce Hombres en Pugna" en una de sus traducciones) es también excelente al nivel que por lo menos para mí es difícil optar si es mejor que Anatomía de un Asesinato desde el punto de vista de entender el sistema legal, Pero si creo que es cinematográficamente superior. Eso si, siempre que estemos hablando de la versión de Lumet, protagonizada por Henry Fonda, y no de un remake reciente con Tony Deanza (el de la comedia "Quein Manda a Quien" que es bastante mediocrona. Acaba de llegar a nuestras manos una película llamada 12, rusa, y que es un remake dicen que es muy buena. la comentaremos cuando la veamos, si vale la pena. Finalmente, en lo que ha destrezas legales se refiere, el ranking de la IBA coloca a "Como Matar un Ruiseñor" como la mejor película legal de todos los tiempos. Discrepamos que sea así. Es desde el punto de vista legal y cinematografico inferior a Anatomía de un Asesinato y Doce Hombres en Pugna, aunque es sin duda una pel{ícula que merece ser vista pues es muy buena.

Una anotación: Anatomía de

Una anotación:
Anatomía de un asesinato es una película para entender cómo actúan los abogados.
Twelve angry men es una película acerca de cómo deben razonar los Jueces.

De acuerdo César, aunque en

De acuerdo César, aunque en Anatomía ... los espectadores tendemos a subestimar el rol del juez, que la verdad también está super bien representado.

De acuerdo con Alfredo sobre la superioridad artística de "Twelve Angry Men". La solemos discutir en clase y la verdad nos estás animando a comentarla en este blog. Los retos técnicos y artísticos de la película son realmente notables.

"Matar a un Ruiseñor" está bien, pero no conecté con la película. Da la sensación de que se trata de una representación muy literal del libro en que se inspira ... en fin, a lo mejor la comentamos también.

Las sugerencias son bienvenidas.

directo a polvos!!

directo a polvos!!

Hola a ambos: quería

Hola a ambos:
quería ampliar mis apreciaciones sobre Anatomía de un asesinato (ADA) y 12 angry men (12).
Yo creo que ADA es una buena película que muestra como funciona el sistema adversarial y muestra todos sus aspectos positivos y defectos. Así, por ejemplo, en el caso del Abogado del Teniente, éste no investiga el peritaje que hizo el siquiatra del ejercito, le cree nomás. Y, claro, no investiga porque es útil para su defensa. (Cabría preguntarse y la búsqueda de la verdad).
El abogado trata de encontrar cuál es la defensa qué pueda ser más creíble ante el Jurado, pero lo primero que debe hacer no es acaso saber realmente qué ocurrió. Y a partir de ahí preparar la defensa de su cliente.
El abogado no se preocupa de la golpiza de la cónyuge del Teniente. Claro no le importó mucho, porque quien le contrató era el teniente. Es muy probable que él sepa que el teniente era una mala persona y que la seguiría golpeando.
Por el lado de la fiscalía, ellos utilizan a un preso, sin investigar mucho su credibilidad. Es más en un momento dicen hay que utilizarlo, no nos queda otra. Es como un arma secreta, que se van guardando los abogados según como va avanzando el juicio. Esto es algo muy común.
Después sus interrogatorios tienen como objetivo, en muchos momentos, destruir al testigo, mas no mostrar los defectos que tienen sus testimonios o la falta de credibilidad de sus testimonios. Esto también es común, me acuerdo a ver leído en algunos libros sobre cross interrogation que, en algunos casos, la labor del abogado es destruir al testigo.
En ambos casos, los abogados tratan de ganar. Les importa poco saber realmente qué ocurrió, la suerte de las personas y, en general, la justicia.
Yo creo que esto refleja cómo funciona un sistema adversarial, cuyo paradigma es el estadounidense.
Una característica de este sistema, es que el buen o mal funcionamiento del sistema depende, en gran medida, de la labor de los abogados. Si a ellos sólo les importa ganar, y poco la verdad, el sistema va a terminar siendo manipulado. Por ejemplo, OJ Simpson. La calidad de la defensa dependerá de a qué abogado se contrate y estos dependerá de cuánto dinero tenga el cliente.
Ahora que nuestro país, y en general diría que los países del civil law, están girando hacia un sistema adversarial, deberían tener en cuenta no sólo los pro, sino también los contra de ese tipo de sistema.
No sé si al diseñar el Código Procesal Penal o la Ley Procesal de Trabajo se habrán discutido estos puntos. En EEUU se han escrito muchísimo sobre los pro y contra de su sistema y qué medidas se pueden hacer para mejorarlo.
Por si acaso, mi comentario no está destinado a decir que el sistema inquisitivo sea mejor. Creo que no lo es. Yo creo que el sistema adversarial, luego de las sumas y restas, es mejor. Mi punto es que antes de adoptar un modelo deberíamos analizar los pro y contra, y quizás mejorarlo y, quizás, por qué no, crear otro. Este punto se une con 12 angry men.

Desde la perspectiva de qué

Desde la perspectiva de qué debe buscar nuestro sistema de justicia, 12 angry men me parece mejor película.
Al principio, todos los jurados, menos uno, quieren acabar rápido e irse. No les importa el destino del chico. Algunos de ellos tienen prejuicios; otros, sencillamente no presentan la mayor empatía por la suerte de los otros; etc. Sin embargo, henry fonda sí se pregunta por el destino del chico.
Aca hay un punto interesante. Al principio, los jurados dicen que el fiscal destruyó al abogado del chico. Pero Henrry Fonda se pregunta, no es que el fiscal sea bueno, el abogado de oficio del chico nunca le importó la defensa del chico. en un sistema adversarial, cada parte designa a su abogado y serán ellos los que lucharán por su culpabilidad o inocencia. Pero y qué pasa si no tienes dinero, o si el abogado es inepto, etc.
El Juez debe quedarse impávido ante la inoperancia del abogado. Henry fonda dijo que no. Y ahí empieza el análisis de cada evidencia. Es un análisis sorprendente. reconstruye cada dato, evalúa si es posible que empíricamente haya sucedido lo qeu los testigos dicen. La escena donde le pregunta a uno de los jurados si se acuerda que hizo ayer, o anteayer, tres días antes, y no puede responder.
Entonces, cómo uno de los testigos puede acordarse de algo una semana o más días. Qué de extraordinario ocurrió para que recuerde ese dato.
O también cuándo reconstruyó la visión de uno de los testigos y si podía ver a esa distancia.
Mucho de lo que él analizó tienen sustento empírico respecto de la memoria, prejuicios, visión, etc.
Es un razonamiento impecable. Y por eso es que el razonamiento de Henry Fonda me parece mejor que el del Juez de Anatomía de un Asesinato. El Juez de ADA me parece una buena persona, mas dudaría de calificarlo como un buen Juez. Su análisis de las objecciones debió haber sido mejor. quizás debió analizar las estrategias de cada abogado y ver hacia donde llevaban. O preguntarle a los abogados cuáles eran sus estrategias a efectos de ver si estaban manipulando el juicio.
Disculpen la extensión de mi comentario, pero creo que ambas películas son muy buenas. Una para ver cómo funciona el sistema, los abogados, las partes, el Juez, etc. La otra, quizás, para ver cómo debería funcionar el sistema. Ambas se complementan, y son importantes según la perspectiva que se quiera abordar.

Por favor, ¿me podrían

Por favor, ¿me podrían decir donde puedo conseguir estas películas?, si es en polvos, no contesten nada, por ahi empesaré a buscarlas.

Desde el punto de vista de

Desde el punto de vista de un abogado, chevere la peli,
Por otro lado les recomiendo una pelìcula para un procesado en el Perú. Es "El Proceso" dirigida por Orson Weil

Muchas gracias por la

Muchas gracias por la recomendación. "El Proceso" de Wells la usamos en clase. De hecho, ha sido materia de examen del curso que dictamos en la PUCP.

Saludos,

Cecilia

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