La industria del Private Equity (PE), ha tenido una expansión considerable en el Perú durante los últimos años. La cantidad de administradores y fondos locales de PE se ha multiplicado a niveles inéditos y es frecuente ver a administradores internacionales de PE haciendo fund raising en Perú casi todas las semanas.
Los beneficios del PE para instituciones como las AFP son viejos conocidos. Junto con la clase de activos alternativos, la inversión en PE se traduce en la diversificación de carteras en activos con perfiles de rentabilidad mayores al promedio en el largo plazo. Otros beneficios conocidos son la "no-correlación con el mercado" y "maximización de la frontera de eficiencia", normalmente no alcanzables mediante inversiones tradicionales en equity o deuda pública. A manera de muestra, un estudio de Cambridge Associates observa que los retornos netos de la industria en los últimos 20 años ascienden a un promedio de 13.4% mientras que los retornos de acciones del índice S&P 500 tienen un rendimiento de solo 5.2% en promedio. De allí el interés de las administradoras privadas de fondos de pensiones (AFP) de que sus carteras tengan exposición a este nuevo asset class.
El boom del PE ha sido impulsado por fondos de pensiones no sólo en Perú sino también en Colombia, considerados como los nuevos lugares de moda para el PE en América Latina, entre otras cosas por el compromiso de los reguladores para dar impulso a la industria. Perú, sin embargo, está aún lejos de los mercados desarrollados. En palabras de un importante ejecutivo de una de las firmas globales de PE más antiguas y reconocidas del planeta, hoy en día, Perú está todavía en un estado de evolución similar al de Estados Unidos hace 25 años, Europa hace 20 años, Japón hace 10 años y Australia e Israel hace 5 años.
El promisorio futuro del PE en Perú ha ingresado a una etapa de incertidumbre. Recientemente, la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) ha modificado el artículo 11 del Reglamento de Inversiones del Exterior (aprobado por Resolución SBS No. 8-2007) para crear un límite específico para que la inversión de las carteras administradas por las AFP autorizadas a invertir en activos alternativos (incluyendo PE), no pase del 3% del valor conjunto de dichas carteras administradas. La industria esperaba un límite de este tipo, sin duda, pero el tope de 3% ha generado opiniones encontradas.
Creo que es necesario que la SBS establezca un límite. Se trata claramente de una medida preventiva, necesaria desde el punto de vista de diversificación del riesgo e impuesta temporalmente a fin de que las AFP ganen la experiencia necesaria para entender, manejar y monitorear una industria en la que recién se viene ganando experiencia. De acuerdo a la posición oficial de la SBS, la finalidad última es proteger el dinero de los pensionistas.
No obstante ello, el referido límite podría no generar los mejores incentivos. Con un límite tan apretado y con un escaso volumen de dinero disponible para inversiones en fondos de PE y alternativos, es poco probable (i) que las AFP inviertan los recursos necesarios para desarrollar altos niveles de especialización y contratar personal dedicado exclusivamente para evaluar y hacer seguimiento a inversiones en PE y activos alternativos; y, (ii) que los mejores administradores inviertan recursos para obtener compromisos de capital no significativos en términos de tamaño, razón que podría llevar a las AFPs o a no invertir en PE o a elegir entre los pocos fondos dispuestos a promocionarse por compromisos de capital mínimos, seguramente no promocionados por los mejores administradores de la industria.
La presencia de los mejores administradores globales de PE y activos alternativos en Perú es una necesidad. Es la mejor manera para que las AFP aprendan acerca de las mejores prácticas globales del sector y las trasladen a la industria local generando mayor especialización en los administradores locales (spillovers) y, en el largo plazo, la internacionalización de sus servicios, tal como ha sucedido con firmas regionales de PE de Brasil, Chile y Argentina.
El tiempo dirá si la industria de PE local llegará a levantar vuelo. Por el momento, los administradores globales que ya han iniciado relaciones de largo plazo con las AFP, tienen una tarea clave ante este nuevo reto. Y es que, a pesar de que los compromisos de capital no son elevados, lo mejor que estos administradores pueden hacer es continuar profundizando sus relaciones con las AFP, a fin de que éstas puedan llegar al nivel de preparación deseado por la SBS (¿?) y se logre la extensión del referido límite a los niveles de consenso en el mercado (entre 7 y 10%).
¿Cómo citar este artículo?
POSTIGO BAZAN, Ricardo. ¿El futuro del Private Equity? En: Enfoque Derecho, 8 de marzo de 2010. http://www.enfoquederecho.com/?q=node/266/ (visitado el dd/mm/aa a las hh:mm).
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