Abner Casallo, Colaborador de Regulación Racional y estudiante de Derecho en la UNMSM y de Economía en la Universidad Nacional del Callao

La reciente matanza producida en Florida- EEUU ha vuelto a abrir el debate sobre la regulación de armas de fuego. La pregunta que hoy todos nos hacemos es si un mayor control de dichas armas reduciría el nivel de criminalidad o, en otras palabras, si el control de armas está justificado o no. El objetivo de este escrito es mostrar algunas razones económicas de su regulación.

Argumentos en contra del control de armas

Se ha señalado que no hay una asociación positiva significativa entre los niveles de posesión de armas de fuego y las tasas de violencia[1]. De hecho, según un estudio empírico, en los países donde se prohíbe el uso de armas como Luxemburgo y Rusia existe una tasa alta de asesinatos, incluso mayor a la de países donde no existe tal prohibición[2]. Asimismo, se ha afirmado que en diversas investigaciones donde se ha hallado una relación directa entre el mayor número de armas y el aumento del crimen existen errores metodológicos[3].

Las razones que subyacen a estos argumentos pueden variar: 1. Desde que el uso de armas de fuego podría servir no solo para generar delincuencia, sino para combatirla. 2. Si bien los asesinatos y las armas son variables correlacionadas, no existe causalidad entre ellas, en el sentido que mayores armas no causan mayores asesinatos. 3. La existencia de un “derecho a poseer armas”.

Argumentos a favor del control de armas

Un punto a favor del control es el argumento de que las armas de fuego tienen un alto coeficiente de daño. La probabilidad de daño grave por parte de un arma de fuego suele estar cerca de 1 siendo mayor a otras (incluyendo cuchillos)[4]. De hecho, un ferviente defensor del control como Michael Boylan ha señalado en un debate que “la posesión de armas de fuego por ciudadanos comunes del mundo es una amenaza potencial para la salud pública. Siendo esto resultado del coeficiente de daño que poseen. Cuando la ira se combina con un acceso fácil a un daño elevado coeficiente de armas, la preocupación es que la expresión de esa ira podría ser fatal. Estando el verdadero problema con las armas de fuego en el daño potencial que pueden causar”[5].

En cuanto a estudios empíricos sobre el tema, se ha explicado que para el caso de los tiroteos masivos [mass shootings], se llega a la conclusión de que una mayor posesión de armas se corresponde con más asesinatos de armas en prácticamente todos los ejes: entre los países desarrollados, entre los estados americanos, entre los pueblos y ciudades estadounidenses, afirmando que la legislación de control de armas tiende a reducir los asesinatos de armas, de acuerdo con un análisis reciente de 130 estudios de 10 países[6].  Por otro lado, se ha criticado fuertemente a aspectos metodológicos de la investigación Kates y Mauser que hemos citado dentro de los argumentos en contra[7].

¿Regular o no? Analizando posibles fallas de mercado.

En este apartado nos limitaremos a dar algunas posibles razones teóricas por la cual se debe o no regular el mercado de armas. En primer lugar, consideremos un mercado donde existan ofertantes de armas y demandantes de armas, ¿existe alguna falla de mercado? Un arma de fuego es un arma con rivalidad y exclusividad en el consumo, ergo no hay un problema de bien público[8]. Asimismo, hay muchos ofertantes y demandantes en el mercado de armas, no estamos pues ante un caso de monopolio. Consideramos que en el mercado de armas de fuego existe al menos una falla de mercado: la externalidad[9].

La externalidad, en términos sencillos, puede ser entendida como un coste o beneficio social (sobre terceros) causada por una actividad privada. En el primer caso sería una externalidad negativa; en el segundo, positiva[10]. En este caso existen externalidades negativas pues la venta de armas de fuego de un sujeto se vincula, sin duda alguna, con el reforzamiento de la delincuencia. No por nada fueron utilizadas en el 58,2% de las muertes violentas asociadas a hechos delictivos dolosos en el Perú[11], algo que la diferencia de cualquier otra arma y por lo cual merece especial atención. Asimismo, en este caso es complicado encontrar una salida privada, como la del teorema de Coase, dada la existencia de altos costos de transacción para llegar a un acuerdo, por lo cual la regulación es una salida razonable.

Como se ha visto, existen posturas a favor como en contra del control de armas. Ahora bien, para el caso peruano, el asunto se podría analizar mejor con herramientas econométricas, algo que escapa al espacio de este escrito. Por nuestra parte, consideramos que en el mercado de armas existen fallas de mercado por lo cual es factible regular. Ahora bien, asunto distinto es el grado y modelo de regulación para este caso. Abrir la puerta a la regulación no debe ser sinónimo de arbitrariedad, sino de racionalidad.

 


[1] KATES, Don y MAUSER, Gary. Would banning firearms reduce murder and suicide? Revisado el 18/02/2017 en: http://www.law.harvard.edu/students/orgs/jlpp/Vol30_No2_KatesMauseronline.pdf

[2] Ibíd., p. 664.

[3] KLECK, Gary . The Impact of Gun Ownership Rates on Crime Rates: A Methodological Review of the Evidence . En: Journal of Criminal Justice Nº 43, 2015, pp. 40–48.

[4] BOYLAN, Michael. Gun Control in the United States: Ethical Perspectives for the Twenty-First Century. En:  Clinical Orthopaedics and Related Research. Nº. 408, pp. 17–27.

[5] Tradución libre de “gun possession by ordinary citizens of the world is a potential threat to public health. This is a result of the damage coefficient that guns possess. When anger is combined with ready access to high-damage coefficient weapons, the concern is that the expression of that anger could be fatal. The real problem with guns is the potential damage that they can inflict”.  Tal es su afirmación en un famoso debate que se puede observar en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3825895/ (revisado el 19/02/2017).

[6] FISHER, Max y KELLER, Josh. What Explains U.S. Mass Shootings? International Comparisons Suggest an Answer. Revisado el 19/02/2018 en: https://www.nytimes.com/2017/11/07/world/americas/mass-shootings-us-international.html

[7]Tal es la crítica de David Hemenway que se puede hallar en:  https://cdn1.sph.harvard.edu/wp-content/uploads/sites/1264/2013/06/Kates-Mauser.pdf

[8] Se podría pensar en el caso de la seguridad nacional como ejemplo de bien público y relacionarlo con el tema de este escrito; sin embargo, queremos centrarnos propiamente en el mercado de armas.

[9] Otro problema que se podría presentar, tal vez menos evidente, es el de la información asimétrica, ya que en un mercado donde no exista ningún tipo de regulación, podría acontecer un problema selección adversa similar al estudio de George Akerlof en el caso del mercado de autos, convirtiendo al mercado de armas de fuego en un mercado donde predominen las armas malas, siendo los más perjudicados los ciudadanos comunes menos expertos. Sin embargo, esto parece ser un caso muy extremo, por lo cual nos queremos centrar en el problema de la externalidad.

[10] En microeconomía algunos autores distinguen entre: a) Externalidades negativas de producción. b) Externalidades negativas de consumo. c) Externalidades positivas de producción. c) Externalidades positivas de consumo.  PARKIN, Michael y LORÍA, Eduardo. Microeconomía versión para Latinoamérica. 9° ed. Pearson. 2010, p 374 y ss.

[11] Según una nota de prensa del INEI a mediados del año pasado, en el 58,2% de las muertes violentas asociadas a hechos delictivos dolosos se utilizó arma de fuego, seguido del 15,4% que empleó arma blanca y el 6,7% por estrangulamiento, asfixia, ahogamiento. https://www.inei.gob.pe/prensa/noticias/en-el-ano-2016-la-tasa-de-homicidios-fue-de-77-muertes-por-cada-100-mil-habitantes-9856/

 

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