El último jueves, en el Congreso se llevó a cabo el debate que tenía como objetivo la aprobación de la iniciativa legislativa que proponía la supervisión de las cooperativas de crédito y ahorro por la Superintendencia de Banca y Seguros, en adelante SBS. Luego de cuatro horas de discusión, la mayoría del Congreso decidió el retorno del proyecto de ley a la comisión de economía y producción del Congreso para su revisión.

En el presente editorial se desarrollarán los principales puntos del debate sobre la fiscalización y sanción de las cooperativas de créditos y préstamos. Asimismo, se analizarán los principales problemas de la actual fiscalización de estas, qué entidad debe ser la más idónea para supervisar dichas organizaciones y cómo deberá hacerlo.

Las cooperativas son organizaciones que tienen por finalidad permitir la realización de actividades empresariales. La organización y funcionamiento de estas se basa en la cooperación de sus afiliados, los cuales colaboran conjuntamente para alcanzar un beneficio económico directo, ya sea mediante la obtención de un bien o disfrute de un servicio. Debido a la funcionalidad de estas, su uso se ha incrementado en los últimos diez años y ha llegado a representar una gran parte del sistema financiero nacional.

Si bien las ventajas de las cooperativas son evidentes ya que fomentan la colaboración de diversos miembros de la sociedad que aspiran a fines económicos similares, existen problemas que se presentan en su regulación actual. Esto ha causado que muchas veces sirvan como medio para cometer actividades ilícitas, como el lavado de activos producto de la minería ilegal y narcotráfico. En un informe emitido por la Unidad de Inteligencia Financiera, se demostró que hay una gran presencia de cooperativas en las zonas del VRAEM y Madre de Dios, en las cuales son frecuentes las actividades ilícitas mencionadas.

Actualmente, la entidad competente de supervisar las cooperativas es la Federación Nacional de Cooperativas de Ahorro y Crédito del Perú, en adelante, Fenacrep, la cual cuenta con severas deficiencias en su labor de fiscalización principalmente por dos motivos. En primer lugar, la fiscalización no es exigible a todas las cooperativas, sino que la adhesión de estas a la supervisión hecha por la Fenacrep es electiva. Es decir, estas pueden elegir ser supervisadas o no. Esto provoca que no exista un registro formal que permita tener un control sobre estas y sobre sus transacciones. Ello ha generado que sean pocas las cooperativas que estén reguladas; de las 671 cooperativas identificadas actualmente, tan solo 150 están siendo supervisadas. En segundo lugar, la Fenacrep no cuenta con potestades sancionadoras que le permitan lograr un efectivo cumplimiento de la normativa vigente, dado que se trata de una entidad privada. De esta forma, en caso se detecten irregularidades en alguna cooperativa, la Fenacrep debe remitir un informe a la Superintendencia de Banca y Seguros o una denuncia al Ministerio Público para que posteriormente estas identidades establezcan las medidas sancionadoras correspondientes.

Las cooperativas son importantes para el sistema financiero. Según la SBS, solo las cooperativas que están supervisadas representan el 12.5% del sistema financiero (aproximadamente 11 mil millones de soles). Por otro lado, como ya se mencionó, estas instituciones son frecuentemente usadas para realizar actividades ilícitas. Ante esta situación, es necesario que el Estado haga uso de sus potestades tanto de fiscalización como de sanción, de tal forma que se mantenga la vigencia del ordenamiento jurídico y se proteja el interés público.

Ahora bien, ¿Cómo debería ser una adecuada regulación de las cooperativas? Durante los últimos años, ha cobrado especial relevancia la propuesta de que la SBS supervise a las cooperativas, propuesta que ha sido exigida también por diversas instituciones como el MEF, la SBS y la Fenacrep. Esta propuesta podría dar una solución efectiva a las problemáticas ya mencionadas: baja cantidad de cooperativas supervisadas e imposibilidad de imponer sanciones. La Superintendencia de Banca y Seguros (SBS) sí tiene la facultad de inspección y sanción, todo ello establecido en la Ley 26702, ‘Ley General del Sistema Financiero y del Sistema de Seguros y Orgánica de la Superintendencia de Banca y Seguros’. Esta norma le da la potestad a la  SBS de vela por el cumplimiento de las normas y del ordenamiento jurídico y ejercer supervisión integral de las empresas del Sistema Financiero y del Sistema de Seguros. Asimismo, establece que la entidad podrá determinar sanciones para aplicarlas a los casos concretos. Por otro lado, es importante dar importancia a una función de carácter preventivo más que correctivo, de tal forma que se puede retomar la confianza de la población en las cooperativas, que son instituciones importantes para el sistema financiero.

En conclusión, el actual funcionamiento de las cooperativas tiene serias deficiencias -deficiencia en la fiscalización e imposibilidad de la entidad encargada para aplicar sanciones-, lo cual ha generado graves problemas como el uso de las cooperativas para actividades ilícitas, perjuicio a los afiliados, informalidad en el sistema financiero, entre otros. Ante esta situación, la SBS debería ser considerada como una opción para la regulación de las cooperativas ya que la ley le ha otorgado las potestades de fiscalización y sanción necesarias para un adecuado funcionamiento de las cooperativas.


Fuente de la imagen: http://elperuano.pe/noticia-sbs-espera-aprobacion-proyecto-sobre-cooperativas-63430.aspx



 

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