Por Andrés Dulanto Tello, docente en la Universidad Científica del Sur, y magíster y licenciado en Derecho por la Pontificia Universidad Católica del Perú

Desde el 11 de marzo de 2020, fecha en que la Organización Mundial de la Salud (OMS) calificó al COVID-19 como una pandemia, los estados han reaccionado tomando diferentes medidas para combatir la propagación de esta enfermedad. El más común de los enfoques por el que han optado los gobiernos ha sido implementar medidas de distanciamiento social y suspender diversas actividades productivas. Estas medidas han implicado impactos fuertes no solo en el sector salud y economía, sino en ámbitos como el ambiental. El presente artículo no pretende ser un análisis a profundidad de la regulación sobre el COVID19, sino plantear los impactos de estas regulaciones peruanas en el sector ambiente.

El pasado 11 de marzo, el mismo día que la OMS declaró al COVID19 como una pandemia mundial, el gobierno peruano emitió el Decreto Supremo 008-2020-SA, entre otras medidas sectoriales, declarando la emergencia sanitaria a nivel nacional por 90 días, posponiendo el inicio de clases escolares y limitando diversas actividades con más de 300 personas. Tan solo 5 días después, se emitió el Decreto Supremo 044-2020-PCM, que declaró el estado de emergencia nacional, suspendiendo derechos constitucionales, limitando el tránsito de las personas -con excepciones-[1], suspendiendo diversas actividades productivas, y habilitando a las fuerzas armadas y policiales a controlar el cumplimiento de las normas.

Posteriormente, el 18 de marzo se expidió el D.S. 046-2020-PCM, mediante el cual el gobierno peruano impone más medidas de aislamiento social: toque de queda de 8pm a 5am y prohibición de vehículos particulares, con excepción de aquellos que realizan actividades permitidas, y creando un pase especial de tránsito. Finalmente, el 30 de marzo, el Presidente Vizcarra indicó que el toque de queda se ampliaría desde las 6pm y, en algunos departamentos del Perú, inclusive desde las 4pm, por el incumplimiento de las medidas de aislamiento social.

Las medidas mencionadas han tenido un impacto importante en diversos sectores productivos e incluso se ha anunciado que el país afrontará una reducción en las expectativas del crecimiento del PBI a causa de la paralización de varias actividades económicas[2]. Sin embargo, no todos los impactos regulatorios han sido negativos: el ambiente ha sido uno de los más beneficiados por la inmovilización social, en la medida que se han reducido los niveles de diversos tipos de contaminación.

Si realizamos una primera aproximación, se puede observar que varios medios de comunicación han resaltado que los impactos de las medidas de aislamiento social han conllevado una mejora de la calidad ambiental. En China, el epicentro de la crisis mundial por el COVID19, los expertos señalan que el país ha experimentado una caída del 25% de uso de energía y en emisiones, y que esto conlleva a una caída de 1% en las emisiones anuales de carbono[3]. A nivel nacional, se ha calculado que, solo en 15 días de inamovilidad vehícular, Lima dejará de recibir 90 mil toneladas de dióxido de carbono (97% de reducción de emisiones), así como 1800 millones menos de decibeles diarios[4]. Estas noticias sobre la mejora de la calidad ambiental, sin duda, son las más positivas sobre las regulaciones asociadas al coronavirus.

Otro de los impactos que han tenido estas regulaciones ha sido la suspensión de plazos de procedimientos administrativos como requerimientos de información, consulta ciudadana, registro y atención de proveedores de entidades como el Ministerio del Ambiente (MINAM), el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las inversiones sostenibles (SENACE). Adicionalmente, en el caso del SENACE, se suspendieron los plazos para emitir certificaciones ambientales y, en el de OEFA, para resolver procedimientos sancionadores.

Al respecto, es importante mencionar que merece atención por parte del Derecho Procesal y Derecho Administrativo la necesidad de contar con normas procedimentales y procesales para que los procedimientos sancionadores y procesos con contenido ambiental (p.e. procesos de amparo) no se detengan y se pueda notificar resoluciones por vía electrónica o virtual, entre otras medidas. Pese a ello, cabe resaltar que la posibilidad de realizar denuncias ambientales ante las entidades de fiscalización ambiental no se han restringido: instituciones como la OEFA han seguido ejerciendo sus funciones de supervisión[5].

Por otra parte, se ha discutido, en esta coyuntura, el status de los derechos de los animales domésticos, dado que dentro de las actividades exceptuadas no se permitía salir con mascotas y se han producido diversos casos en los que la policía ha detenido a personas por realizar esta actividad, pese a estar en horario permitido y que el portal del gobierno peruano señala que es una actividad permitida. Al respecto, es importante resaltar que la Ley N° 30407, Ley de Protección y Bienestar Animal, indica que uno de los principios aplicados en nuestro ordenamiento jurídico es el de protección y bienestar animal, con lo cual se debe pensar en las necesidades de este tipo de animales, incluso en estados de excepción.

Definitivamente, otro de los temas materia de análisis del Derecho Ambiental durante esta crisis es el manejo de residuos hospitalarios generados por el coronavirus. En protocolos como la alerta epidemiológica AE-010-2020, emitida por el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de enfermedades, se menciona que los residuos generados por los casos confirmados están sujetos a la normativa técnica sobre el manejo de residuos hospitalarios vigente en el Perú[6], la cual indica que estos deben ser segregados e incinerados. Sin embargo, lo que preocupa es la salud de los trabajadores de los servicios de residuos sólidos y el adecuado tratamiento de tales residuos, ya que solo en Lima, menos del 3% de este tipo de desechos son procesados de manera adecuada y recién se está concretando la primera planta de tratamiento térmico de residuos hospitalarios[7]. Sobre este punto, es importante llamar la atención de las autoridades sobre la necesidad de promoción de la inversión en esta materia, ya que la sola emisión de protocolos no resuelve la problemática de este sector[8].

Todos los tópicos tratados en los párrafos previos llaman la atención sobre la necesidad de repensar el análisis de impacto regulatorio de las normas en el Perú, incluso en una crisis como la actual que exige la expedición rápida de medidas, pero que merecen sopesar los impactos -positivos y negativos- que tendrán en otros sectores que no son objeto de las regulaciones propuestas. En el caso del sector ambiente, es interesante que los impactos que han sido más visibilizados son los positivos, como la mejora de la calidad ambiental, dada la suspensión parcial de las actividades productivas. Sin embargo, pensamos que se ha podido revisar mejor los impactos en el ejercicio de derechos como los de los animales domésticos, ya que la sola emisión de consejos o comunicados sobre este tema no bastan para una adecuada interpretación de la norma por parte de las fuerzas del orden. También es importante pensar en qué cambios se deben realizar en materia procedimental para dar continuidad a la emisión de certificaciones ambientales y procedimientos sancionadores en materia ambiental, así como para la mejora en la gestión de residuos hospitalarios y los trabajadores relacionados a esta actividad.

Finalmente, esta coyuntura nos invita a repensar también qué medidas que han mejorado la calidad ambiental se pueden replicar en un panorama “sin coronavirus” y la necesidad de la reactivación económica sin tener que “flexibilizar” la normativa ambiental como lo ha propuesto, por ejemplo, la Environmental Protection Agency en Estados Unidos[9]. El camino que debe recorrer la sociedad “post-coronavirus” tiene que ser necesariamente sostenible y tratar de equilibrar todas las dimensiones del desarrollo.


Referencias:

[1] Solo quedan exceptuadas actividades como adquisición, producción y abastecimiento de alimentos, productos farmacéuticos y de primera necesidad. Asimismo, se permite ir a bancos, realizar labores profesionales o empresariales para garantizar servicios básicos o actividades productivas exceptuadas como medicina, enfermería, servicios públicos, entre otros.

[2] RPP Noticias. “Coronavirus en Perú: proyección de crecimiento económico baja de 4% a 2% para 2020. Fecha de consulta: 30 de marzo de 2020. <https://rpp.pe/economia/economia/coronavirus-en-peru-proyeccion-de-crecimiento-economico-baja-de-4-a-2-para-este-2020-noticia-1254382>

[3] BBC News. “Coronavirus: Air pollution and CO2 fall rapidly as virus spreads”. Fecha de consulta: 30 de marzo de 2020. <https://www.bbc.com/news/science-environment-51944780>

[4] El Comercio. “Los 15 días más limpios de Lima”. Fecha de consulta: 30 de marzo de 2020 <https://especiales.elcomercio.pe/?q=especiales/los-15-dias-mas-limpios-de-lima-ecpm/index.html&fbclid=IwAR01YRDZcgZ3saPo3ADJRgCU0F1fuUWaJOIKdDNAa1eBRiyI0uUt8nqonPU>

[5] OEFA. “OEFA supervisa denuncia de derrame de petróleo en Piura” Fecha de consulta: 30 de marzo de 2020 <https://www.gob.pe/institucion/oefa/noticias/109539-oefa-supervisa-denuncia-de-derrame-de-petroleo-en-piura>

[6] Resolución Ministerial Nº 1295-2018/MINSA que aprueba la NTS N° 144-MINSA/2018/DIGESA Norma Técnica de Salud; “Gestión Integral y Manejo de Residuos Sólidos en Establecimientos de Salud, Servicios Médicos de Apoyo y Centros de Investigación”

[7] Andina. “Menos del 3% de residuos hospitalarios se procesa de manera adecuada en Lima” Fecha de consulta: 30 de marzo. <https://andina.pe/agencia/noticia-en-lima-se-procesa-menos-del-3-residuos-hospitalarios-manera-adecuada-648620.aspx>

[8] Al respecto, se puede citar a Luis Fernando Macías, quien analiza las “orientaciones para el manejo de residuos generados en la atención en salud ante la eventual introducción del virus COVID-19 a

Colombia” y concluye que la norma no aporta nada distinto a las normas técnicas vigentes en Colombia. En: “El Derecho Ambiental corporativo en tiempos del COVID 19”

[9] Texas Tribune. “Citing coronavirus pandemic, Trump administration stops enforcing environmental laws” Fecha de consulta: 30 de marzo <https://www.texastribune.org/2020/03/27/coronavirus-era-trump-administration-halts-environmental-protections/>

Fuente la imagen: Andina

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