La economía circular como modelo frente a la crisis económica causada por el COVID-19

El autor propone la economía circular como un modelo económico viable para enfrentar la crisis económica causada por el COVID-19, asimismo, comenta cuales son los beneficios de su aplicación y sus avances en la normativa peruana.

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Por Paulo César Delgado Neyra, abogado por la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo, autor del libro “El daño ambiental en el Perú” y coordinador Legal en Asuntos de Gestión Ambiental de la Dirección General de Asuntos Ambientales de Industria del Ministerio de la Producción.

INTRODUCCIÓN

Es conocido que la enfermedad causada por el COVID-19 no solo acarrea el posible colapso de los sistemas de salud de los países que infecta; sino que, como señala Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL), dicho virus causará una recesión global que ocasionará que el PIB de la región decrezca, el desempleo aumente y millones de personas se sumen a los índices de pobreza. Según indica ella, comparada con otras crisis económicas, como la del año 2008 u otras que pudiera haber vivido América Latina, la recesión económica que causará la COVID-19 definitivamente será mucho mayor (Stefania Gozzer, 2020).

De acuerdo a lo que señala Alicia Bárcena:

Nosotros hemos hecho unas proyecciones preliminares y hemos visto que, simplemente calculando el impacto en China y Europa, que son de los principales socios comerciales de la región (el PIB de) América Latina caerá un 1,8%. Y en términos de consecuencias internas de las economías locales, esto puede alcanzar el -3% sin ninguna duda. (…). Nosotros hemos calculado que si la economía cayera un 1,8%, esto tendría una repercusión de una subida del desempleo de 10 puntos porcentuales. (…) (Stefania Gozzer, 2020).

Conforme a ello, Alicia Bárcena indica que es necesario repensar la economía desde muchas perspectivas:

Esto se va a parecer mucho a una economía de guerra (…) Se ha cortado el transporte, las barreras se han hecho enormes. Entonces lo que habría que ver es cómo se va a reconstruir una economía distinta, más integrada hacia lo local, buscando también pautas de autosuficiencia (…). Eso es lo que va a ser más importante: el cambio en los modos de producción y en los modos de consumo. (…). En esta vida frenética de la  globalización, hemos enfermado al planeta: tenemos hoy un planeta enfermo de océanos y ríos contaminados, los bosques devastados, la biodiversidad y una masiva extensión de extinción de algunas especies. Entonces, también tenemos que reflexionar si lo que estábamos haciendo en términos de economía, de sistema, de modelo económico es lo que tenemos que continuar. Creo yo que debemos repensar, a fondo, qué tipo de modelo de desarrollo debe emerger de esta crisis. Nunca esperábamos que fuera a surgir un problema de esta naturaleza y sin embargo, ahí estamos y tenemos que hacer esfuerzos para recapitular y pensar (…). (Stefania Gozzer, 2020).

Tal como indica la mencionada, resulta imperante repensar nuestro modelo económico, por uno que integre la economía local, cuente con pautas de autosuficiencia y, al mismo tiempo, no afecte al medio ambiente.

Esto último es de suma importancia, dado que solo tenemos un planeta, no obstante, al ritmo actual, para el 2050 el consumo mundial será equivalente al de tres planetas (Organización de las Naciones Unidas, 2019). Adicionalmente, se calcula que la generación anual de residuos se incrementará en un 70% de aquí al 2025 (Organización para la Cooperación y el Desarrollo, 2018) y que el consumo mundial de materiales, como la biomasa, los combustibles fósiles, los metales y los minerales, se duplicará en los próximos cuarenta años (Banco Mundial, 2018)

Adicional a ello, no hay que olvidar que la grave pérdida de la biodiversidad, es la causante de enfermedades emergentes (Santiago Monsalve B, Salim Mattar V y Marco González T, 2009), dentro de las cuales podríamos incluir al COVID-19.

En tal sentido cabe preguntarnos, ¿Cuál es el modelo económico a que se refiere Alicia Bárcena? ¿Qué modelo económico cuenta con elementos de integración local, autosuficiencia y sostenibilidad ambiental?

LA ECONOMÍA CIRCULAR

La economía circular, es el modelo económico por el cual el valor de los productos, los materiales y los recursos se mantienen en la economía durante el mayor tiempo posible, y se reducen al mínimo la generación de residuos (COM(2015) 614 final Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones, 2015).

Es un modelo económico basado en un “ciclo cerrado” de producción y consumo, conservando los recursos la mayor cantidad de tiempo; por lo que se considera en sí mismo un instrumento de desarrollo sostenible.

La economía circular imita los ciclos de la naturaleza, en la cual los recursos se mueven dentro de los ecosistemas, por lo que los desperdicios de un organismo son los recursos de otros; no desperdiciando nada, dado que en la naturaleza, todo se transforma, adquiriendo valores distintos conforme pasa de un organismo a otro.

Teniendo en cuenta que el modelo económico actual adopta un modelo lineal, que extrae las materias primas, posteriormente las usa para fabricar productos que luego de su uso son desechados con rapidez (patrón lineal: “extraer-fabricar-usar-tirar”); se genera una sobre explotación de los recursos naturales y se fomenta la generación de residuos, lo que a su vez conlleva a altos costos para su gestión y disposición; afectando al medio ambiente, y no solo eso, sino que como indica Alicia Bárcena, dicho modelo económico resulta ineficiente para la recesión económica que se nos avecina.

Conforme a ello, somos de la opinión que la economía circular se muestra como un modelo económico viable para enfrentar la crisis económica causada por la COVID-19, toda vez que en dicho modelo económico, los recursos naturales extraídos son usados repetidamente, por lo que la extracción de materias primas vírgenes se reduce, así como los desechos que estas generan.

La aplicación de los principios de la economía circular en la economía aumentaría el PIB, incrementaría la rentabilidad y protegería a las empresas de las fluctuaciones de los precios de los recursos. En Europa, se estima que la economía circular aumentaría el PBI en un 0.5% adicional de aquí al 2030 y crearía unos 700 000 puestos de trabajo nuevos. Asimismo, dado que las empresas gastan un promedio del 40% en materiales, el modelo cerrado de la economía circular incrementaría su rentabilidad y disminuiría de la dependencia de las materias primas (COM(2020) 98 final Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones, 2020).

La economía circular se muestra como un modelo que puede reforzar la base industrial actual y fomentar la creación de empresas y emprendimientos entre las PYMES. Si a ello le sumamos algunos aspectos de innovación como una estrecha relación con los clientes, personalización masiva, economía participativa y colaborativa, el impulso de economías digitales, internet, macrodatos, cadenas de valor e inteligencia artificial, entre otros aspectos; no solo se impulsará la circularidad del sistema, sino que se puede llegar a desmaterializar nuestras economías y depender menos de las materias primas vírgenes (COM(2020) 98 final Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones, 2020).

De igual manera, teniendo en cuenta que los principios de la economía circular generan productos eficientes (basados en un diseño ecológico) y, sobre todo, de una mayor duración, dado que su diseño permitirá su reutilización, reparación y un reciclado de alta calidad; ello beneficiaría a la ciudadanía. Adicionalmente, se creará una nueva gama de servicios sostenibles, basados en modelos de “productos como servicios” y soluciones digitales que aportarán una mayor calidad de vida y puestos de trabajo innovadores (COM(2020) 98 final Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones, 2020).

Al respecto, la economía circular contempla, entre otros, los siguientes aspectos esenciales (COM(2020) 98 final Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones, 2020):

  • Un diseño de productos sostenibles: Impera el ecodiseño de los productos a fin de hacerlos duraderos, reutilizables, actualizables y reparables. Asimismo trata de evitar la presencia de sustancias químicas peligrosas e intensifica la eficiencia vinculada al uso de energía y recursos. De igual manera, sin menoscabar el rendimiento y seguridad del producto, aumenta los elementos de los productos, pasibles de ser reciclados, lo que facilita su refabricación y el reciclado de alta calidad. A la par, limita el uso de productos de un solo uso y contrarresta la obsolescencia prematura.
  • Incentiva los “productos como servicios”: Busca que los productores conserven la propiedad del producto o la responsabilidad por su rendimiento a largo de su ciclo de vida. En dicho caso, por ejemplo, bajo un enfoque de economía circular de producto – servicio, los productores continuarían siendo propietarios de automóviles o celulares, brindando el servicio por el uso de estos a cambio de dinero por un determinado periodo de tiempo; finalizado este, el objeto es devuelto al fabricante. Ello evita la generación de residuos y propicia la producción de bienes mucho más duraderos. Teniendo en cuenta el actual tiempo de vida de productos, el cual es sumamente corto, se considera atractiva la idea de no adquirir la propiedad de estos, sino solo ser sus usuarios a cambio de una reducción en el precio.
  • Empoderamiento de los consumidores: Apunta a empoderar a los consumidores, otorgándoles oportunidades de ahorro; impulsando algunas herramientas como el denominado “derecho a la reparación”, disponibilidad de piezas de recambio, acceso a servicios de reparación y servicios de actualización (en el caso de tecnología y electrónica).
  • Empoderamiento de compradores públicos: Dado el alto poder adquisitivo de las administraciones públicas, la economía circular las considera como un motor para generar productos sostenibles; por lo que plantea que este potencial se aproveche estableciendo criterios ecológicos en las normas de compras públicas.
  • Circularidad de los procesos de producción: Busca la circularidad en la transformación productiva, dado que genera grandes ahorros de materiales a lo largo de las cadenas de valor y los procesos de producción, genera valor añadido y desbloquea oportunidades económicas. Ello se logra, entre otros, mediante la facilitación de la simbiosis entre las industrias y el uso de nuevas tecnologías.
  • Cadenas de valor de los productos: Se busca reforzar algunas cadenas de valor para impulsar la circularidad y la sostenibilidad de los productos. Algunos aspectos que se abordan en estas cadenas de valor se vinculan a la electrónica y tecnología, envases y embalajes, plásticos, construcción, industria alimentaria, uso del agua, entre otros.
  • Disminución de residuos: Se apunta a prevenir la generación de residuos, aumentando el reciclado, promoviendo flujos más seguros y limpios de residuos e impulsando garantizar el reciclaje de alta calidad. Para ello se emplean estrategias vinculadas a mejorar la aplicación de los regímenes de responsabilidad extendida del productor, incentivos y fomento de intercambio de información y buenas prácticas de reciclado, entre otras. Como es lógico, el reciclaje depende principalmente del recojo segregado de los residuos; por lo que resulta indispensable impulsar los sistemas de recogida segregada.
  • Mercado de materias primas secundarias: Impulsa la expansión fluida del sector del reciclado, así como el equilibrio entre la oferta y demanda de las materias primas secundarias.
  • Servicios a la ciudadanía: La economía circular trae un efecto neto positivo en la creación de empleo, a condición de que los trabajadores adquieran las competencias que requiere la transición ecológica. Adicionalmente, ayuda en la reducción de residuos que las ciudades tiene que gestionar, así como en su dependencia de materias primas vírgenes.
  • Beneficios ambientales: Adicionalmente, permite la reducción de gases de efecto invernadero, fomenta la divulgación de datos ambientales, desarrolla los principios de contabilidad y fiscalidad ambiental, promueve la integración de los criterios de sostenibilidad, entre otros beneficios ambientales.
  • Impulso de la investigación, innovación y digitalización: Se impulsa la innovación, sobre todo, por medio del diseño de productos sostenibles, así como modelos de negocio circulares y nuevas tecnologías de producción y reciclado, todo ello teniendo en cuenta el papel de las herramientas digitales.

Como se aprecia, los aspectos antes comentados podrían proporcionar el impulso que la economía requiere para afrontar la crisis causada por el COVID-19, toda vez que no solo proporciona beneficios económicos, sino también sociales y ambientales. Este último elemento es importante, dado que las enfermedades emergentes como la COVID-19 (y la consecuente crisis económica), son causadas por la afectación al medio ambiente (en específico a la biodiversidad), por lo que se requiere que el modelo económico a adoptar sea compatible con este. Caso contrario continuaremos afrontando problemas como el comentado; ello sin olvidar las calamidades que causará el cambio climático. No hay que olvidar que no solo debemos atacar la curva de los contagios por el COVID-19, sino también la curva de emisiones gases de efecto invernadero globales (Laura Rodríguez, 2020).

Bajo esa óptica, resulta preocupante que países industrializados como China planteen relanzar su economía por la crisis de la COVID-19 apostando por construir docenas de nuevas centrales de carbón, lo que supone una de las mayores amenazas al recorte de emisiones e impediría cualquier intento global por mantener la temperatura del planeta por debajo de los 2°C; por lo que al parecer dicho país se alejaría del compromiso que adquirió en el Acuerdo de París. En  tal sentido, pese a la opinión de algunos expertos como la de Fatih Birol, Director de la Agencia Internacional de Energía, China no aprovecharía la crisis para cambiar hacia energías sostenibles, sino que basado en argumentos más políticos que técnicos, apostaría a energías no renovables. No obstante, como es sabido, aunque a corto plazo las centrales de carbón puedan ayudar al crecimiento del PBI de las regiones, es posible que dejen de ser rentables pronto, debido a la competitividad creciente de las energías renovables y por la propia situación energética del país (Laura Rodríguez, 2020).

AVANCES DE LA ECONOMÍA CIRCULAR EN LA REGULACIÓN NORMATIVA PERUANA

Por Decreto Supremo N° 345-2018-EF, se aprobó la Política Nacional de Competitividad y Productividad, el cual consideró como uno de sus objetivos al Objetivo Prioritario N° 9 denominado: “Promover la sostenibilidad ambiental en la operación de actividad económica”; por el cual se apunta a orientar la promoción de la economía circular en los mercados y la generación de soluciones sostenibles y diversificadas para el desarrollo productivo empresarial.

Posteriormente, por Decreto Supremo N° 237-2019-EF, se aprobó el Plan Nacional de Competitividad y Productividad, que incluyó la Medida de Política N° 9.3 denominada: “Economía circular y Acuerdos de Producción Limpia en los sectores industria, pesca y agricultura”, buscando que los agentes económicos privados adecúen progresivamente el modelo lineal de producción hacia un modelo de producción cíclico; por lo que previó como Hito 1 de dicha Medida de Política, la aprobación de la Hoja de Ruta hacia una economía circular en el Sector Industrial. Los siguientes Hitos de dicha Medida de Política establecen que hasta julio del año 2025 se deberán aprobar Hojas de Ruta similares para los sectores pesqueros y agrícolas.

Con la finalidad de cumplir el Hito 1 antes señalado, por Decreto Supremo N° 003-2020-PRODUCE, se aprobó la Hoja de Ruta hacia una Economía Circular en el Sector Industrial, el cual plantea un conjunto de acciones que desarrollará el Estado con la finalidad de impulsar y promover la transición de un modelo económico lineal a uno circular en la industria manufacturera.

Cabe precisar que la aprobación de dicha Hoja de Ruta contempló un proceso largo y participativo, el cual recogió los aportes de los gremios empresariales, asociaciones, empresas industriales y la ciudadanía en general; así como de otras entidades participantes de las acciones de la Hoja de Ruta, dentro de las que destacan el Instituto Nacional de Calidad y el Programa Innóvate Perú. Se considera que dicho proceso participativo fue indispensable, dado que la finalidad de la Hoja de Ruta es el cambio progresivo del modelo económico de dichas empresas, así como de los consumidores, lo que implica un largo compromiso a todos los niveles.

Es importante recordar que si bien, el Perú ya ha emitido algunas normas que incluían de una manera indirecta acciones de economía circular, como por ejemplo el Decreto Legislativo N° 1278, Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos o la Ley N° 30884, Ley que regula el plástico de un solo uso y envases descartables; la Hoja de Ruta comentada es la primera norma en plantear, mediante acciones y metas concretas, la transición de las actividades económicas peruanas al modelo de economía circular.

Conforme a ello, si bien a nivel internacional existen algunos avances en la transición al modelo económico de economía circular, sobre todo a nivel europeo. Es posible afirmar que en Sudamérica, el Perú es uno de los pocos países que ha establecido las bases para adoptar el modelo de economía circular.

La Hoja de Ruta comentada se estructura en cuatro enfoques: 1) Producción industrial sostenible, 2) Consumo sostenible, 3) Aprovechamiento de material de descarte y gestión de residuos industriales y, 4) Innovación y financiamiento. A su vez, cada uno de estos enfoques se divide en líneas de acción y, cada una de estas, en acciones concretas.

Si bien las acciones de la Hoja de Ruta son muy diversas, estas se podrían clasificar en:

  • Acciones de identificación: Las cuales buscan establecer las situación actual de los sectores industriales y procesos, buenas prácticas y tecnologías, normativa existente, análisis de la viabilidad de acciones futuras, entre otros.
  • Acciones normativas: Las cuales apuntan a generar normas para impulsar las acciones de economía circular, en específico, con la finalidad de establecer el marco normativo para la suscripción de acuerdos, guías, normas técnicas y reglamentos técnicos.
  • Acciones de promoción: Las cuales tienen como objetivo desarrollar acciones con la finalidad de facilitar la producción más limpia, sostenibilidad ambiental, uso de material de descarte, formalización y certificación de competencias, innovación de materiales, acreditación de laboratorios, creación de start-up, emprendimientos en economía circular, entre otros.
  • Acciones de capacitación: Vinculadas a brindar asistencia técnica para incorporar la economía circular en las actividades industriales y sensibilizar a las empresas.
  • Acciones de diseño: Las que implicarán la creación de mecanismos, plataformas, estrategias, bases de datos, entre otras similares.
  • Acciones de difusión: Las cuales buscan difundir casos exitosos de economía circular para propiciar su replicabilidad en las industrias.

Consideramos que los cuatro enfoques de la Hoja de Ruta son adecuados para establecer las primeras acciones que realizará el Perú para aplicar la economía circular, dado que buscan impulsar la economía circular en cada una de las etapas de la cadena de valor: la producción y el consumo, la reparación y la reelaboración, la gestión de los residuos y su reutilización.

Sin perjuicio de ello, se debe evaluar la necesidad de plantear acciones para impulsar la transición progresiva hacia la economía circular de otros sectores económicos además del industrial, en especial aquellos que son los motores económicos del Perú, en específicos los sectores mineros y energéticos. De igual manera, dada la crisis económica que se avecina, consideramos adecuado analizar la viabilidad de adelantar la fecha máxima de cumplimiento de los Hitos para aprobar las siguientes Hojas de Ruta de economía circular de las actividades pesqueras y agrícolas, dado que el año 2025 parecer ser una fecha muy lejana para recién iniciar el planteamiento de las acciones de economía circular que se van a desarrollar, teniendo en cuenta la urgente necesidad de impulsar la economía peruana.

CONCLUSIONES

  • Para hacer frente a la recesión económica causada por la COVID-19, resulta imperante repensar nuestro modelo económico por uno que integre la economía local, cuente con pautas de autosuficiencia y al mismo tiempo no afecte al medio ambiente.
  • La economía circular, es el modelo económico por el cual el valor de los productos, los materiales y los recursos se mantienen en la economía durante el mayor tiempo posible, y se reducen al mínimo la generación de residuos.
  • La economía circular se muestra como un modelo que puede reforzar la base industrial actual y fomentar la creación de empresas y emprendimientos entre las PYMES. Conforme a ello, somos de la opinión que la economía circular se muestra como un modelo económico viable para enfrentar la crisis económica causada por el COVID-19, toda vez que en él, los recursos naturales extraídos son usados repetidamente, por lo que la extracción de materias primas vírgenes se reduce, así como los desechos que estas generan. La aplicación de los principios de la economía circular en la economía aumentaría el PIB, incrementaría la rentabilidad y protegería a las empresas de las fluctuaciones de los precios de los recursos.
  • Los beneficios ambientales que proporciona la economía circular (en adición a los beneficios económicos y sociales) son de suma importancia, dado que las enfermedades emergentes como el COVID-19 (y la consecuente crisis económica), son causadas por la afectación al medio ambiente (en específico a la biodiversidad), por lo que se requiere que el modelo económico a adoptar sea compatible con este. Caso contrario continuaremos afrontando problemas como el analizado; ello sin olvidar las calamidades que causará el cambio climático.
  • Por Decreto Supremo N° 003-2020-PRODUCE, se aprobó la Hoja de Ruta hacia una Economía Circular en el Sector Industria, el cual plantea un conjunto de acciones que desarrollará el Estado con la finalidad de impulsar y promover la transición de un modelo económico lineal a uno circular en la industria manufacturera.
  • Consideramos que los enfoques de la Hoja de Ruta hacia una Economía Circular en el Sector Industria son adecuados para establecer las primeras acciones que realizará el Perú para impulsar la economía circular, dado que buscan desarrollar la economía circular en cada una de las etapas de la cadena de valor, desde la producción, hasta el consumo, la reparación y la reelaboración, la gestión de los residuos y su reutilización. Sin perjuicio de ello, se debe evaluar la necesidad de plantear acciones para impulsar la transición progresiva hacia la economía circular de otros sectores económicos además del industrial, en especial aquellos que son los motores económicos del Perú, en específicos los sectores mineros y energéticos. De igual manera, dada la crisis económica que se avecina, consideramos adecuado analizar la viabilidad de adelantar la fecha máxima de cumplimiento de los Hitos para aprobar las siguientes Hojas de Ruta de economía circular de las actividades pesqueras y agrícolas, dado que el año 2025 parecer ser una fecha muy lejana para recién iniciar el planteamiento de las acciones de economía circular que se van a desarrollar. dada la urgente necesidad de impulsar la economía peruana frente a la COVID-19.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Fuentes hemerográficas

Santiago Monsalve B., Salim Mattar V., Marco González T. (2009). «Zoonosis transmitidas por animales silvestres y su impacto en las enfermedades emergentes y reemergentes» en Revista MVZ Córdoba, Vol. 14, N° 2, May/Aug., Córdoba, Colombia: Universidad de Córdoba. Disponible en: http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0122-02682009000200014

Fuentes electrónicas

Banco Mundial (2018). What a waste 2.0, A Global Snapshot of Solid Waste Management to 2050, Washington D.C., Estados Unidos de América: Banco Mundial. Disponible en: https://openknowledge.worldbank.org/bitstream/handle/10986/30317/211329ov.pdf?sequence=11&isAllowed=y

Laura Rodríguez (2020). El plan de China para relanzar la economía por la crisis del coronavirus apuesta por construir más centrales de carbón, Cologny, Suiza: Foro Económico Mundial. Disponible en: https://es.weforum.org/agenda/2020/03/el-plan-de-china-para-relanzar-la-economia-por-la-crisis-del-coronavirus-apuesta-por-construir-mas-centrales-de-carbon/

Organización de las Naciones Unidas (2019). Goal 12: Ensure sustainable consumption and production patterns, Nueva York, Estados Unidos de América: Organización de las Naciones Unidas. Disponible en: https://www.un.org/sustainabledevelopment/sustainable-consumption-production/

Organización para la Cooperación y el Desarrollo (2018). Global Material Resources Outlook to 2060, Economic drivers and environmental consequences, Paris, Francia: Organización para la Cooperación y el Desarrollo. Disponible en: https://www.oecd.org/environment/waste/highlights-global-material-resources-outlook-to-2060.pdf

Stefania Gozzer (2020). Coronavirus “Esto se va a parecer mucho a una economía de guerra”: la advertencia de la Cepal de que la pandemia aumentará el desempleo y la pobreza en América, Londres, Reino Unido: BBC News Mundo. Disponible en: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-52048856

Fuentes normativas

COM(2020) 98 final Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones, Nuevo Plan de acción para la economía circular; del 11 de marzo de 2020.

COM(2015) 614 final Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones, Cerrar el círculo: un plan de acción de la UE para la economía circular; del 2 de diciembre de 2015.

Ley N° 30884. Ley que regula el plástico de un solo uso y los recipientes o envases descartables. Diario Oficial El Peruano, Lima, Perú, 19 de diciembre de 2018.

Decreto Legislativo N° 1278. Decreto Legislativo que aprueba la Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos. Diario Oficial El Peruano, Lima, Perú, 23 de diciembre de 2016.

Decreto Supremo N° 003-2020-PRODUCE. Decreto Supremo que aprueba la Hoja de Ruta hacia una Economía Circular en el Sector Industria. Diario Oficial El Peruano, Lima, Perú, 19 de febrero de 2020.

Decreto Supremo N° 237-2019-EF. Aprueban el Plan Nacional de Competitividad y Productividad. Diario Oficial El Peruano, Lima, Perú, 28 de julio de 2019.

Decreto Supremo N° 345-2018-EF. Decreto Supremo que aprueba la Política Nacional de Competitividad y Productividad. Diario Oficial El Peruano, Lima, Perú, 31 de diciembre de 2018.

Fuente de Imagen: MercadoIT 

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