fbpx
Por: Malú Machuca Estudiante de sociología en la PUCP en mención de estudios de genero y LGBT, y activista Queer. El artículo 234 del Código Civil de nuestro país norma que “El matrimonio es la unión voluntariamente concertada por un varón...
Autor: Mario F. Drago Alfaro Abogado del Estudio Olaechea. Ex miembro del Consejo Directivo de THEMIS. Viernes 27 de noviembre de 2009; tu estómago pide que dentro de tu largo camino de regreso a casa en el insoportable tráfico limeño, te...
Por: Andrea Pulgar, especialista en Nuevas Tecnologías y Protección de Datos Personales, abogada a cargo del Área del mismo nombre en CMS GRAU Abogados. El 4 de agosto del 2014 entró en vigencia la Ley 30201, la misma que reguló...
La aplicación del remedio resolutorio presupone un juicio en donde se asume que el interés de una de las partes de una relación contractual ha decaído debido al incumplimiento imputable de su respectiva contraparte de ejecutar la prestación a su cargo. Por ende, se asume que el titular del interés lesionado tiene ahora un nuevo interés, esto es, el interés de quedar desvinculado de la relación jurídica instaurada con la denominada parte infiel. Para dar protección a dicho interés, el orden ha puesto a su servicio el derecho potestativo de resolver el contrato particular.
En tiempos de fraude inmobiliario y morosidad creciente hay que ponerse más firme en favor de los acreedores, y sospechar de todo el que no publicita sus negocios. En esa línea, la Sala Civil Permanente de la Corte Suprema (Casación 5135-2009) ha fijado posición en materia de prevalencia de derechos sobre bienes. En una tercería planteada por el supuesto propietario de un inmueble embargado, la Corte ha preferido al acreedor embargante porque su derecho estaba inscrito, pese a que el tercerista contaba con título de fecha cierta.
- Asian Desk - ¿Sabías que, en China, el propietario de la tierra es el Estado Chino y, en el caso de tierras rurales, la propiedad es colectiva y les pertenece a los habitantes de dicha localidad rural? Claudia Martínez, asociada...
Imagine que lo atropellan. Peor aún, imagine que lo atropella un bus. Y peor todavía, que el bus pertenece a una de las grandes empresas de transporte que gobiernan el tránsito en Lima. Cuando despierte del accidente (de ser el caso) probablemente descubra que, además de su familia y amigos esperándolo en su habitación de hospital, lo espera con casi las mismas ansias la cuenta por los gastos médicos en los que ha incurrido.

SECCIÓN BLOGGERS

SÍGUENOS

52,608FansMe gusta
14,990SeguidoresSeguir
88SeguidoresSeguir
10,154SeguidoresSeguir
12,102SuscriptoresSuscribirte